Seamos honestos, los escritores no tomamos decisiones sin antes poner cada opción sobre una balanza. Que si tal personaje debería morir, si vale la pena incluir un prólogo o si sería mejor dejarlo como el primer capítulo del libro. 

Lo mismo ocurre con los villanos o antagonistas. Dependiendo del género o del tipo de historia que contemos, estos serán malos por naturaleza, poseerán un trasfondo, un trauma, una motivación, serán simples antihéroes o, aunque parezca algo fútil, serán blancos o negros.



Sí, lo eres...


Así que te decidiste por un personaje negro en tu novela/relato. Me parece excelente, significa que estás ampliado tu mente, dejando a un lado viejas excusas y dando paso a la diversidad. 

Sin embargo, aunque seas parte de esa nueva generación de escritores, no estás excento de cometer los siguientes errores, pues escribir sobre el otro no es fácil.

Mucho se ha hablado sobre la importancia de llevar un blog de escritor como estrategia para darte a conocer y abrirte paso en el mundo editorial, por lo que no debe sorprendernos que este tipo de páginas abunden en la red. Sin embargo, para muchos autores no es un asunto sencillo y lo piensan dos veces antes de dar ese primer paso o decidirse por continuar, en el caso de los que ya poseen uno.

Seamos honestos, en ocasiones nos sentimos abrumados sin saber qué camino tomar. Por esta razón contacté a 7 reconocidos escritores y expertos en el tema para que contesten a una misma pregunta: ¿Qué consejo le brindarías a los escritores que llevan un blog de autor o que piensan crear uno?



Así que decidiste dejar tu agradable vida y experimentar la tortura en carne propia participar del emocionante NaNoWriMo este año, ¿verdad?

Lo he hecho. Acabo de terminar una novela corta narrada en primera persona por un personaje ciego. Sí, en primera persona. ¿Ha sido fácil? Para nada, pues puedo ver a la perfección y no es lo mismo cerrar los ojos durante un rato para ver qué se siente. Son experiencias que no vivo, es como cuando una persona blanca escribe sobre un personaje negro

¿La representación de mi personaje es completamente correcta? No lo sé, pero investigué, creo que suficiente, antes y durante el proceso. Puede que hayan errores pero espero que no sean relacionados con el uso de estereotipos o de mal enfoque.

¿Qué aprendí sobre los personajes ciegos? Que aún desconocemos mucho sobre la discapacidad y su correcta representación.

Acompáñame en esta primera entrada sobre el tema (es largo y lo dividí en dos. Una sobre preparación del escritor y otra sobre caracterización del personaje en el papel) y te cuento mi experiencia, como hicimos al representar un personaje con tartamudez.

Por cierto, estos pasos pueden usarse en cualquier investigación literaria, ya sean personajes religiosos, étnicos, raciales o de género.


No, no es un chiste sexista, aunque lo parezca.

Sí, has leído bien. La procrastinación como parte del proceso literario.

Pero Piper, ¿has enloquecido? La procrastinación es el archienemigo de los escritores. El Saurón de Frodo, el Voldemort de Potter, el...

Te entiendo, conciencia. En esta entrada hablaremos de cómo vincular la postergación en cualquier actividad. La escritura en este caso.

Eso tengo que leerlo :(

Vamos. Igual es un artículo corto.

El título debería decir 7 consejos demasiado, demasiado básicos a tener en cuenta cuando entrevistas a una persona negra, LGTBI, con discapacidad, extranjera o de otra cultura, etc, como parte de la investigación que realizas para tu libro, pero quedaba un poquitín largo. 

El objetivo de este artículo es recordarte que uno de los pasos al momento de introducir personajes con los cuales no te sientas identificado, además de contactar lectores de sensibilidad e interrogarse a ti mismo es investigar. ¿Y cómo investigas? Hablando con personas que hagan parte de los grupos representados en tu historia, entre otras formas.

Hoy hablaremos de cómo encarar a estas personas y no morir en el intento. Tranquilo, no es nada de otro mundo. ¿Seguimos?

Dicen las malas lenguas que el ruido ambiente aumenta la productividad y nos hace más creativo, aunque la verdad, soy más del tipo silencio, acompañado en ocasiones por el ronroneo del ventilador y el ladrido de Dino, mi perro. 


Primero que nada aclaro que no pienso entrar en controversias sobre si la raza existe o si todos somos la misma raza ni cualquier otro dilema existencial que acostumbra aflorar cuando se habla del tema.

Con esta entrada resolveré la duda de muchos escritores sobre cómo describir los origenes/raza/etnia de los personajes sin ser tan obvios e ir más allá de las típicas descripciones basadas en el color de la piel de nuestros personajes

Bathos es un término griego que se refiere al cambio abrupto en el estilo de lo que se escribe, pasando de la grandeza, lo poético o lo serio a lo mundano, regular y hasta tonto en tan solo un par de líneas. Puede no parecer un recurso muy útil para los más exigentes, pero un bathos bien realizado es una gran fuente de humor absurdo.

Como es un poco complicado explicarlo, he aquí un ejemplo de bathos, extraído de La guía del autopista galáctico, de Douglas Adams:

-¿Sabes una cosa? -le dijo Arthur-; en ocasiones como ésta, cuando estoy atrapado en una escotilla neumática vogona con un habitante de Betelgeuse y a punto de morir asfixiado en el espacio profundo, realmente desearía haber escuchado lo que me decía mi madre cuando era joven.
- ¡Vaya! ¿Y qué te decía?
- No lo sé; no la escuchaba.
- Ya. 

¿Lo cogiste? A partir de ahora vamos a ampliar un poco el concepto y aprender a usarlo en nuestros textos. Una sonrisa nunca está de más.



Segunda parte de la serie de entradas sobre la descripción adecuada de ojos en personajes asiáticos. La entrada anterior aquí.

Aclaro, las personas que cito en el artículo no son las voceras ni las representantes de estos grupos. 

Como el objetivo no es solo prohibir sino aportar soluciones, vamos a ampliar un poco el tema y facilitarle las cosas a nuestros queridos colegas escritores.

¿Preparado?

¿Los defensores de lo políticamente correcto atacan de nuevo? ¿Ya no podemos ni describir los hermosos y exóticos ojos asiáticos?

Independiente de si lo crees o no, la descripción de personajes encasillados en minorías a las que no perteneces puede resultar un desafío, por lo que intentaré explicarlo de la mejor manera. ¿Que no soy asiático y que por lo tanto no poseo autoridad en el tema? Sí, reconozco la ironía. Espero hacerlo de la mejor manera. 

Continuando con la publicación diaria de relatos, previo a la reactivación del blog, hoy es el turno de otra muestra de ciencia ficción. Aunque no es mi fuerte (Héroes de cajón está clasificada dentro del género), nadie puede evitar una buena dosis de viaje intergaláctico.


Tercer día de la maratón de relatos diarios. Agradezco a los que me han escrito al correo y a los que comentan cada uno.

Aunque esta semana rompí mi racha de relatos para publicar la segunda entrada sobre el análisis representativo de Ready One Player, no he olvidado que la reactivación del blog será el 3 de septiembre. Sí, hasta la otra semana retomaré los consejos literarios. Por ahora los dejo con mis historias.

Abandonados fue seleccionado en el I Concurso Relatos Ci-Fi "Bajo la piel", convocado por Carpa de sueños.

Sé que los seguidores de Ready Player One , ya sea el libro o la película, porque existen las dos distinciones, no estarán muy a gusto con esta serie de artículos pero creo que son necesarios, más para alguien acostumbrado a ver un poco más allá del mensaje inicial de cualquier obra. 

Hace una semana hablamos de la carga racial que lleva el libro. Hoy trataremos otros aspectos no menos importantes, como los estereotipos asiáticos y el machismo.


Continuando con la serie de relatos con los cuales he participado en concursos y convocatorias, hoy es el turno para mi estreno en el género realismo mágico.



Sí, estrambótico el título de esta entrada.

Como sabrán, la reactivación del blog está programada para la primera semana de septiembre, aunque esta semana me adelante y escribí sobre la novela Ready One Player, por lo que desde hoy hasta entonces publicaré un relato diario.

Lo confieso, cuando vi Ready Player One quedé encantado. No porque fuera una graaan película, aunque no es mala, sino porque me considero un amante de los videojuegos, de las películas y de las series ochenteras; es decir, soy un amante de la cultura pop estadounidense (seamos honestos, poco o nada nos interesan esos mismos años a nivel local).

Desde ese día me propuse a leer la novela. Quería saber qué tanta fidelidad había y cómo aquello, plasmado en la cinta de Spielberg, me emocionaría en letras. Además, la peli me dejó cierta desazón que debía confirmar o descartar. 

¿Cómo me fue? El título lo dice todo.


Esta entrada es una disculpa pública hacia Tania Hernández.


Como pasa el tiempo, hace unos meses publicaba a diario y ya casi ni me paso por aquí (suspiros).

No, no creas que he olvidado el blog o que me quedé sin ideas, al contrario, poseo un arsenal de artículos en borrador, ya terminados e iniciados, que espero publicar pronto, quizás la otra semana, no lo sé (que no se note mi falta de planificación).


Esta entrada no es de mi autoría, es de un usuario. Un seguidor del blog que, extrañado por mi prolongada ausencia, decidió abonar su granito de arena y me envió un compendio en el que resume sus 26 razones por las que las personas deben leerse mi novela Héroes de cajón (¡inicialmente eran 38 razones!). Aclaro, en ningún momento le pedí que lo hiciera ni lo he insinuado jamás a nadie.

No sé si esto sea algo normal para algunos escritores pero... ¡Hombre! ¡En verdad le gustó lo que escribí! Estos detalles te levantan el ánimo.

Y, aunque en algunos puntos no supe si reír, llorar, enojarme o arrepentirme por publicar su carta, es innegable que merece la pena. Así que, si después de esto no piensas comprar o leer Héroes de cajón...


Los que me conocen (de nuevo, no eres tan famoso, Piper) saben que no soy escritor ni lector de fantasía (no significa que no lo haga) pero durante el tiempo que llevo con el blog he recopilado algunos consejos que pueden ser muy útiles para los escritores, independiente de sus gustos literarios, pero que se amoldan a la perfección a historias fantásticas. 

Es que, con todo el revuelo que existe en relación con la categorización de los libros, los límites entre la fantasía y otros géneros pueden llegar a ser muy delgados.

Sin más preambulos (que llevo un buen par de semanas sin publicar en el blog), he aquí mi compendio de consejos sobre fantasía.


Pues se ha dicho, o mejor escrito. Después de muchos ires y venires por fin he publicado Héroes de cajón y me siento muy contento.

Es tal la felicidad que decidí regalarlo durante este fin de semana.

Sí, Héroes de cajón gratis

Creo que es lo más justo, ya que la mayoría ha estado conmigo durante este largo camino. ¡Pero date prisa, Héroes de cajón estará gratis SOLO durante este fin de semana en Amazon! El día lunes regresará a su precio normal.



 Y, aunque me da fatal eso de la sinopsis:

Tras la ley que prohibió las actividades heroicas, los alfahumanos debieron adaptarse a una nueva etapa como ciudadanos comunes y corrientes, con empleos aburridos y vidas monótonas alejadas de las aventuras. Sin embargo, una serie de eventos desafortunados llevará a Garra, la exsuperheroína más odiada e incomprendida del mundo, al centro de la acción, y las decisiones que tome ante esta nueva amenaza salvarán el día o terminarán por hundirla aún más en el pozo del rechazo y la humillación.

Es mi primera novela publicada. Espero que sea de su agrado y si encuentran algún error o no les gusta me lo hagan saber para corregirlo y mejorar.

También se aceptan reseñas, comentarios en Amazon, Goodreads y recomendaciones.

Besos y gracias por aguantarme.
Sí, sé que durante mucho tiempo hemos bombardeado las redes con artículos que convirtieron el placer de la escritura en una obligación, el arte de la procrastinación (arte del que hablaré en un próximo artículo) en un tabú  y la elegante carrera literaria en la presión por crear una marca y publicar. 

Entonces, ¿qué sucedió con esos días en que nos acostábamos a buscarle forma a las nubes? ¿En qué momento empezamos a sentirnos culpables por pasar tiempo con nuestra familia y no editar aquel manuscrito?

No mientas, los escritores somos expertos en juzgarnos de acuerdo a nuestra productividad.

Sí, de nuevo Piper hablando de temas que a muchos no les gusta, pero qué podemos hacer, no soy de los que van hacia donde todos los peces nadan.

No obstante, hoy no voy a hablar de libros problemáticos ni daré consejos para describir personajes negros o sobre minorías. No, hoy voy a hacer un llamado de atención a mí mismo y a los artistas que, porque me siguen o por casualidad, leen este blog.

Hablaremos de las consecuencias de tomar la escritura o cualquier arte sin medirnos y sin un límite. Hablaremos de cuando escribir se convierte en una enfermedad.


La portada es el primer contacto que tienen los lectores con nuestros libros y, no podemos negarlo, una de las razones por las cuales eligen comprarlos o pasan de largo.

Los que han seguido mi trayectoria como escritor estarán al tanto de que contraté los servicios de un ilustrador en Colombia y me estafó, por lo que me quedé sin presupuesto para la portada y con los ánimos por el piso. Me explico, la idea original de la cubierta ya no me entusiasma igual que antes. 

Solicité asesoría en algunos ilustradores y me abrieron los ojos a un problema que suele pasar desapercibido: cómo obtener la portada que queremos cuando contratamos a un ilustrador.



Sobre los lectores de sensibilidad se ha hablado bastante (hablado en el buen sentido de la palabra, pues se han iniciado verdaderas guerras), y Logan lo explicó muy bien en este artículo, dejando desde el principio (más bien desde el título) que su función NO ES CENSURAR. Nuestros amigos de Autorquía también se tomaron la tarea de ampliar la información y nos dieron valiosos consejos sobre cómo ser un buen lector de sensibilidad. Aconsejo leer los dos artículos antes de abordar esta entrada para evitar prejuicios. 

Algo que me llama la atención de su interesante artículo es la base de datos de lectores de sensibilidad estadounidense, disponible para aquellos que deseen contratar sus servicios. ¿Qué tal si levantamos la nuestra en español?

Sí, estoy metiendo el cuello hasta el fondo y sé que más de uno va a estar en contra de esta entrada, pero cuando hablamos de libros problemáticos no podemos enfocarnos tan solo en aquellos que se escriben hoy en día, y aunque digan que todo tiempo pasado fue mejor, siempre encontramos una que otra excepción. 

Amigas y amigos, he aquí una nueva entrega de los libros problemáticos y el por qué la época en que se escribieron no es una excusa.

Sí, has abierto las redes sociales y te encuentras con que tu novela, esa a la que dedicaste sudor, sangre y dinero, es tendencia (hasta en Snapchat). No porque sea un best seller ni porque la estén amando. Al contrario, llaman a tu libro racista, homófobo, misógino, etc, siendo estas palabras las más amables y suaves. En conclusión, te encuentras en la picota pública.

¿Cómo vas a reaccionar? (asumiendo que las acusaciones son serias)

No sé si alguna vez has escuchado de los libros problemáticos, pero este es un tema que tenía en remojo desde hace varios meses y al que he logrado darle algo de forma.

La primera pregunta que se me vino a la cabeza al empezar a escribir fue: ¿puede o debe un libro ser llamado problemático? 

Aquí estoy, empezando año con pie derecho. Varios meses después de lo proyectado en esta entrada pero de vuelta. Hoy hablaremos de los personajes con tartamudeo en nuestras historias y cómo no meter la pata (espero no estar metiendo la pata).


O cómo escribir el diálogo de un personaje con tartamudeo.
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