Los escritores y la minoría simbólica

Quizás estás leyendo esta entrada porque te escandalizó la imagen, pero aquella categorización corresponde a lo que algunos escritores asumen que es diversidad en sus libros: incluir a un personaje “minoría” para no parecer misógino, racista, xenófobo, homófobo, islamófobo, etc., Por eso y nada más.


Te lo pondré más claro con un ejemplo hipotético. Sucede cuando en tu libro sobre adolescentes incluyes a un chico negro en la misma clase de los personajes principales o protagonistas. Quizás te sientes bien y piensas que Piper Valca no podrá señalarte con su dedo cimarrón porque no eres excluyente, pues al fin y al cabo estás reflejando tu pensamiento liberal… ¡Hay un chico negro! En el momento en que analizamos la participación de ese chico en el libro vemos que sus intervenciones se centran en situaciones estereotipadas. Lo describes como el mejor jugador de baloncesto y no faltan las graciosas muletillas, pero más allá de llenar un hueco que tú creías necesitar, ese personaje no aporta absolutamente nada a la historia. 

Pero no solo ocurre con los personajes negros, la participación simbólica suele presentarse con cualquier personaje considerado minoría frente al hombre blanco heterosexual: negros, latinos, asiáticos, judíos, musulmanes, LGTB, mujeres, obesos y personas con discapacidad, entre otros. Esta entrada de Rocío Vega sobre ficción e ideología explica mucho mejor el concepto.

Recordemos que, aunque en muchos países o ciudades las mujeres superan en número a los hombres, son consideradas minoría en virtud de poseer menos poder y oportunidades en la sociedad que sus homólogos. Hablamos de ausencia de políticas de igualdad, de escasa representación en diferentes contextos y de inferioridad a causa del status y no por envergadura numérica. Un ejemplo de cómo esta definición es aplicable en cualquier otro grupo fue el Apartheid en Sudáfrica, donde concluimos que la condición de minoría de un grupo en términos de potencia no es el mero producto de ser una minoría numérica. Por lo tanto, también es deducible que las minorías étnicas, raciales, sexuales e incluso religiosas, poseen una doble vulnerabilidad: numérica y de oportunidad.

Vamos, Piper, si el personaje negro que juega baloncesto en mi libro es un personaje secundario.

Está bien, persuasivo escritor de novelas adolescentes. Iremos al grano.

Participación Simbólica

La participación simbólica en la literatura es hacer un esfuerzo superficial por incluir personajes pertenecientes a los grupos considerados minoritarios con el simple objetivo de dar la apariencia de igualdad religiosa, racial, sexual, etc., en tus historias. La mayoría de las veces los escritores lo hacen con los siguientes propósitos:

-Brindar personajes con los cuales el lector pueda identificarse
-Enfatizar problemas raciales, sexuales, religiosos, etc., en la trama
-Tener carta abierta para las bromas, chistes y comentarios relacionados con las minorías sin problema.
-Intentar mostrar respeto por la diversidad.
-Reflejar la representación demográfica de una zona específica
-Salir airoso con el tema de la diversidad.

Independiente de las razones, introducir a estos personajes es contraproducente, pues los lectores los huelen a kilómetros y saben que están allí por rellenar o por cumplir con estereotipos. O sino que lo diga la encuesta de Rafael de la Rosa sobre personajes LGTB que terminó en la entrada ¿Son necesarios los personajes LGTB?.

Encontrar un personaje simbólico no es nada difícil, solo debemos detallar ciertos aspectos:

- A pesar de que aparece con frecuencia, pocas veces posee un trasfondo definido y si lo tiene es uno estereotipado. 
- Casi nunca se equivoca y es un ejemplo entre los personajes con el fin de hacer ver de forma positiva a esa minoría. 
-A pesar de no ser personaje principal posee tantas cualidades que lo hace parecer superior.
- Sus intervenciones, si es que lo hace, son para soltar muletillas o frases típicas de la minoría.
- No pueden haber más de dos negros, gays, obesos, discapacitados o musulmanes, y si aparecen tendrán que estar relacionados o uno de los dos debe abandonar la historia.
- Su aparición, en ocasiones, va en contra de las características demográficas. Como un estudiante asiático y uno musulmán en un colegio colombiano y en el mismo salón. Y si aparece en la historia no hay una explicación del por qué.
- No posee una personalidad establecida sino que va al lado de la trama principal dotando de “diversidad” la historia.
- Rodea al personaje principal y le ayuda a sobresalir. Parece que no tiene una vida propia. 
- Cuando se dirigen a él es para tratar algún tema relacionado con su grupo racial, religioso, social, sexual.
- El hecho de que sea una minoría no provoca ningún cambio en la historia. Cualquier personaje podría haber cumplido con su labor sin necesidad de pertenecer a uno de esos grupos.
- A pesar de que los demás personajes avanzan y se desarrollan, independiente de si son principales o secundarios, el personaje simbólico no lo hace.
- La caracterización que le da el escritor está basado en sus condiciones (físicas, sexuales, religiosas) por encima de otros detalles, caso contrario ocurre con los demás.
- Te das cuenta de que el escritor te está mostrando a un personaje y no a una persona.
- A leguas es un personaje forzado.

¿Y qué personajes hacen parte del grupo de minorías simbólicas?

Negro simbólico


Es tan conocido y antiguo el concepto que el chico negro de la serie South Park se llama Token, que en español significa símbolo. Es demasiado común que dan ganas de vomitar.

Creo que la mayoría vio alguna vez Smallville y recordarán a Pete, el personaje negro y la primera persona fuera de los Kent que supo de los poderes del kriptoniano. ¿Alguno tiene presente algo importante de ese personaje además de que era el chico negro de la serie?  Para reforzar el concepto, este chico Pete abandonó la serie y no generó ningún efecto.

Los personajes negros, más que cualquier otra minoría, están basados en estereotipos. Si no me crees te invito a echar un vistazo a esta explicación sobre los principales estereotipos de personajes negros. El subtipo del negro simbólico es el personaje Mejor Amigo Negro. 

MEJOR AMIGO NEGRO

Hace un tiempo lo dije, no hay nada más racista que querer salir airoso de una conversación sobre discriminación diciendo que se tiene un amigo negro.

Este tipo de personaje lo incluye el escritor con tres funciones específicas: 

1. No parecer racista por incluir a un personaje que parece ser principal.
2. Aunque supuestamente tiene una vida propia, toda gira alrededor del personaje blanco y por ende el papel del mejor amigo negro es ayudarlo a salir adelante, aconsejarlo, maximizarlo y darle profundidad.
3. Otorgarle al personaje blanco mejores cualidades: “míralo, este personaje no es racista ni rechaza a nadie por su color de piel, en cambio, andan juntos hacia todos lados”. Si lo vemos mejor, el personaje mejor amigo negro camina hacia donde vaya el personaje blanco.

Como cualquier símbolo nos damos cuenta de que no tiene familia ni otros amigos negros, y si los tiene, estos nunca son relevantes para la historia. Además, cumple con el papel territorial de ser el único negro en la escuela, ciudad y territorio o el universo.

El mejor amigo negro, al igual que cualquier otro personaje simbólico, más que un orgullo es un grito de frustración que expresa la falta de personajes principales de esta minoría, como hablé en una de las primeras entradas del blog hace unos años titulada el negro como protagonista en la literatura.

Antes de continuar, aunque nadie podrá quitarle el primer puesto, el papel de mejor amigo negro se ha ampliado a mejor amigo indio, mejor amigo asiático, mejor amigo latino y mejor amigo gordo. En general, cualquier etnia o situación que recalque las cualidades del personaje blanco principal puede cumplir ese papel.

MUJER SIMBÓLICA

Muy relacionado a El principio pitufina, del que nos habla Itsaso Álvarez en esta columna, con la única y mínima diferencia de que, en el principio, la mujer puede llegar a poseer una personalidad establecida entre el grupo de hombres. Nuestra mujer simbólica no. Solo está allí para que el escritor no parezca machista ante el lector. Punto. No aporta, no crece, no se desarrolla, no sobresale entre los hombres y no tiene vida propia. Está a merced de sus muchos compañeros hombres. Esta imagen en la literatura y los medios nos hace pensar que la proporción entre hombres y mujeres es inmensa, cuando ocurre lo contrario. Incluso me atrevo a decir que en algunos territorios hay más mujeres que hombres.

La mujer simbólica solo adquiere alguito de falso carácter cuando el escritor decide introducir a otra mujer simbólica en el grupo, con lo que genera un “drama entre mujeres simbólicas por el territorio”. Aunque logra llamar la atención no hay desarrollo ni crecimiento, solo espectáculo machista momentáneo, pues tarde que temprano el equilibrio regresa.

Creo que la lucha por alcanzar la visibilización real de la mujer es larga, pero conozco a muchos amigos que se esfuerzan día a día por lograr la igualdad que los medios sociales y le cultura se niegan a abandonar. ¡Bien por ellos!

GAY SIMBÓLICO

Es la nueva sensación entre los escritores: introducir un chico gay, una lesbiana, un transexual o un bisexual solo porque está de moda. Como he dicho, uno solo. O sino pregúntale a Enerio Dima sobre cuántas veces ha tenido que soportar eso de que incluir a más de un personaje gay es recargar una historia.  Esta minoría es el nuevo accesorio que no puede faltar. Siempre vendrá a cenar una tía lesbiana y se llamará Claire, que es liberal porque es gay y, aunque no es regla, tiene una pareja. Como es de esperarse, no posee más allá de su papel como tía preferida, visitante ocasional o tema de conversación.

Un ejemplo de este personaje simbólico es Wallace Wells, en Scott Pilgrim contra el mundo. El único dato curioso del chico es que es homosexual. De resto no deja de aparecerse con frases como “Soy muy caliente” y similares. ¿Algo más que tener en cuenta del chico? Que es un experto en seducir a otros chicos que no “eran” gays.

También puede ocurrir cuando el escritor se da cuenta de que tiene demasiados gays hombres, con lo que introduce a una lesbiana solo para demostrar inclusión.

Ah, lo olvidaba. Para lo único que sonará en algún momento será para cuando inicie su lucha por adopción de un hijo. ¿Tiene alguna otra meta personal el personaje simbólico gay? No, solo quiere adoptar un hijo. Varios subtipos de este símbolo son el Gay Cupido o Celestino, cuya función es intervenir cuando el romance cae y lograr unir a los dos personajes principales en la relación perfecta. En la ciencia ficción y la fantasía, el gay simbólico será un exótico, codicioso y hedonista hombre obeso.

Si aún tienes dificultades con la representación de personajes LGTB en tus historias, esta excelsa explicación de Jennifer Moraz te ayudará a salir de cualquier aprieto.

¿Piensas que es imposible tratar el tema LGTB en la literatura fantástica? Lee esta entrada de La espada en la tinta y cambia de opinión.

JUDÍO/MUSULMÁN/RELIGIOSO SIMBÓLICO

Personaje que estará explícitamente definido por su religión u origen. Este personaje puede pasar desapercibido. Miento, pasa desapercibido y solo interviene cuando debe aclarar algún chascarrillo relacionado con sus creencias, como comer carne, celebrar la navidad o el Bar Mitzvah. El resto del tiempo te pone a pensar si su función pudo haber sido cumplida por cualquier otro personaje. ¿Y su familia? Si es que al escritor le apetece mostrarla, serán extremadamente devotos y ridiculizados.

OBESO SIMBÓLICO

Aunque la obesidad no pertenece a ninguno de los grupos minoritarios que he mencionado, lo nombro porque la mayoría de los escritores lo incluyen para una razón: enfatizar la flacura del personaje principal. El personaje obeso casi nunca tiene una función más allá de aparecer comiendo. Eso sí, es una persona especial, linda y amable que debe soportar la humillación del resto de la sociedad. Su trasfondo es la gordura, su meta es luchar contra la gordura pero nunca lo logrará, pues el escritor debe hacer mano de esta característica para darle forma, de lo contrario se queda sin personaje. ¿Nunca han creado a un personaje solo porque su sobrepeso es útil para la historia y no porque tenga una historia como tal?

DISCAPACITADO SIMBÓLICO

Este personaje simbólico se ganó su lugar gracias a esta entrada de Pablo Ferradas, que hasta la fecha no he podido sacarme de la cabeza. Las personas con discapacidad, aunque la sociedad intente borrarlas, hacen parte de nosotros y su lucha, menos visible que otras, debe ser apoyada hasta el cansancio. Son una minoría activa que demuestra la capacidad del ser humano para superar las adversidades. En nuestras aventuras de ciencia ficción, parece que discapacidad significa credibilidad científica. Stephen Hawking es la muestra de que se puede salir adelante con una discapacidad, pero los escritores llegamos al extremo de generalizar, convirtiendo a este personaje en símbolo de superación. ¿Vida romántica? ¿Metas? ¿Hobby? ¿A quién le importa? Necesitamos a ese personaje que nos haga quedar bien con esta minoría. 

Algunas variantes


DOS MINORÍAS EN UNO

¿La conciencia no te permite continuar sin tener a una mujer y a un negro? Fácil, una mujer negra soluciona todos tus problemas. La combinación es infinita: negro judío, gay negro, mujer musulmana, mujer discapacitada. Y si estás de mente abierta puedes lograr tripleta: mujer negra discapacitada. O ir al extremo: mujer negra, obesa, discapacitada, judía y lesbiana.

Esta variante es humillante, más si el resto del reparto es amplio en hombres blancos heterosexuales. Además, el personaje que carga dos o más minorías confirma su condición de ser simbólico ante el lector.

Aunque las mujeres que nombraré a continuación no son simbólicas sino que cumplen funciones importantes, sirven para ejemplificar mi argumento de cómo los autores pueden “cumplir” con la diversidad por agache: en La Torre Oscura, de Stephen King, está Susannah Dean. El personaje es una mujer negra, le faltan las piernas y sufre de trastorno de personalidad múltiple, mientras que en Anatomía de Grey vemos a la doctora Cristina Yang, coreana, judía vuelta al ateísmo y disléxica.

MINORÍAS SIMBÓLICAS JUNTAS


¿Necesitas que tu personaje negro mejor amigo inicie una relación pero no sabes cómo abordar el tema porque te incomodan las relaciones interraciales? Otra fácil, que se consiga a una hembra negra. Métela sin miedo, que no será más que otro personaje simbólico y eureka. Tommy Nigger ya ha evolucionado con Queen James como novia. Si sirve de algo esta relación, no importa. 

La visibilidad real (sin prejuicios, estereotipos ni discriminación) de las minorías en los medios de comunicación, especialmente en la literatura, es de gran importancia para el logro de una imagen positiva en nosotros mismos. Un ejemplo de ello es que el único personaje negro con el que pude sentirme identificado durante mi niñez no estaba en ningún libro sino en la televisión. ¡Su nombre es Mr T! ¡Sí, el de Team A! ¡No me juzguen, es que era el único hombre negro que había fuera de mi vida cotidiana!

Estoy seguro de que si realizamos una encuesta sobre los efectos de la literatura de ciencia ficción y fantasía en la formación de la autoestima, concluiremos que los mayores afectados son las niñas blancas y negras, los niños negros, los niños obesos, los niños discapacitados, y todos los que hacen parte de las minorías. ¿Por qué razón? Los niños blancos encuentran un sinfín de personajes hombres blancos heterosexuales con los cuales identificarse tanto en la literatura como en los programas de televisión, cine, portadas de los libros y hasta en los comerciales. Con regularidad estos son personajes positivos. Caso contrario sucede con los personajes minoritarios… ¿O acaso inundan las librerías? ¿Y los que encontramos, qué mensaje envían a la sociedad? ¿Redimen la figura del hombre y mujer negra? ¿Exaltan la importancia de la mujer en la sociedad como persona igual? ¿Respetan las diferencias étnicas, sexuales? ¿Atacan la humillación y persecución por ser diferentes?

Para terminar, querido escritor/guionista/editor/lector, la representación simbólica no significa igualdad o diversidad, solo es un mecanismo para reprimir la protesta; mostrar un falso orgullo carente de poder social, y calmar los ánimos de los Piper Valca, las Rocío Vega y todos los que enfrentamos este problema, haciendo creer que se están ganando espacios cuando solo es una excusa para perpetuar los modelos de discriminación acomodada.

Mi consejo final es que tomes tus historias y, con ojo agudo, identifiques a estas minorías simbólicas. Aún tienes tiempo de tomar las correcciones que necesites. 

Qué te parece este tema? Cuéntame de tu experiencia o si conoces alguna novela que tenga minorías simbólicas...

18 comentarios:

  1. Magnífica entrada Piper. Es lo que contesté yo en la encuesta de Rafa.
    Cada autor es libre de querer incluir los personajes que le den la gana basándose en su "libertad creativa". Eso sí, que se atenga a la crítica social de su "arte", porque se la van a hacer. Entiendo que el primer paso para la visibilización era introducir esos personajes. Hay gente que no ha llegado aún ni ahí. Para el resto, que no nos conformamos con cumplir el "cupo" para que no se nos critique de machistas, racistas etc sabemos que UN solo personaje minoritario no es real. No es que se formen "ghettos" ni nada por el estilo, pero no es realista que una persona negra u homosexual solo se junte con blancos heterosexuales. Incluso las mujeres también tienen grupos en los que solo son mujeres. Pocos grupos he visto en los que haya una mujer y seis hombres. La cosa suele estar más igualada. Tampoco el chico gay se va de fiesta a sitios con heterosexuales. Lo normal es que salga de fiesta con sus amigos homosexuales a lugares de ambiente y se sientan seguros, no discriminados y con una misma conciencia social. Es lógico.

    Muy buena entrada Piper, la comparto.
    Un saludo.

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    1. Hola Lulu. Gracias por pasarte y por opinar. Tienes toda la razón. El objetivo de esta entrada no es satanizar a todo escritor que desee introducir personajes minoritarios. Ya el que lo haga es ganancia. Lo que quiero recalcar es el uso que se da a estos personajes y el mensaje que envía a la sociedad. Porque seamos honestos. Casi siempre hay un mensaje. Y hoy en día, los medios de comunicación así como las artes es el reflejo de la sociedad y una sociedad no es un grupo de blancos hetero con sus trasfondos detallados y un personaje homo y un negro sin pasado, presente o futuro. Es muy común este error, que pocas veces es adrede (pocas veces) por lo que se espera que poco a poco vayamos cambiando esa personalidad de centralizar nuestros escritos en un grupo específico. De nuevo, muchas gracias por pasarte

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  2. ¡Interesante post! Se puede extrapolar mucho al mundo de las series de tv... :p

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    1. Hola, Antonio. Las series de tv son las peores exponentes de esta situación.

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  3. Un post muy interesante. Y es que para cumplir con el "cupo" de minorias se han hecho cosas aberrantes. Yo, en mi pobre experiencia, he encontrado una solución para no crear esos personajes "simbólicos". Simplemente, creo a mis personajes y una vez creados, si procede, decido si este es negro, ese otro gay, etc. Así evito los estereotípos.
    Un placer leerte de nuevo Piper.

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    1. Hola Lorenzo. Claro, los personajes deben crearse no pensando en una raza o género sino pensando en lo mejor para la historia. Ya la trama definirá algunas características físicas, sociales o étnicas, pero no puedes sentarte a escribir diciendo: listo, tengo al protagonista, ahora incluyamos al negro y al indio.
      Gracias por pasarte mi amigo

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  4. Creo que algunos puntos podrían matizarse un poco más, pero sin duda el transfondo de la entrada es correcto. También tengo que decir que hay que ser valiente, pues existen muchos radicales de lo "políticamente correcto" que entrarán a meterse con tu entrada justamente por eso, por hacerles ver que ese personaje transexual o ese musulmán solo están ahí porque es "lo correcto".

    Cada vez veo más este tipo de comportamientos, el sacrificio de la realidad por lo que está de moda o por lo que puedan decir. Es mucho menos machista crear una historia sin mujeres, sencillamente porque la trama o el desarrollo no lo han requerido así; que meter dos o tres por "paridad", como si acaso fuera necesario meter personajes femeninos forzosamente ¡como si no pudieran aparecer por sí mismos en la historia!

    La realidad es que la gente que sigue dogmas sin pararse a pensar en ellos tiene poca solución. Solo la reflexión (que no harán, puesto que considerarán que son moralmente superiores a ti por ese gay que han puesto "a la fuerza" en su historia) les haría darse cuenta de lo que realmente están haciendo.

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    1. Hola Jaime, tienes razón con que algunos puntos pueden matizarse un poco más, pero enfaticé en el personaje negro que es mi especialidad. En cuanto a los personajes femeninos, gays y demás, en la Internet se puede hallar bastante sobre el tema. Sin embargo, más que una crítica social lo que he querido es demostrar que en ocasiones incluimos pjs solo por cumplir nuestra dosis de diversidad sin entrar a pensar que estamos quedando mal.

      Como bien dices, los pjs deben entrar porque la trama así lo requiera, no a la fuerza

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  5. Una entrada muy interesante y necesaria. Especialmente porque no son algo que sea exclusivo de gente racista, machista, xenófoba o clasista, sino que, a fuerza de otros estereotipos vistos o de un espacio narrativo limitado, se cuelan en las historias de quienes escribimos y no nos damos cuenta de que estamos utilizando así a los personajes o restamos importancia, por su rol puntual, al hecho de que sean más bien un símbolo para contar algo en el uso que les damos y lo contraproducente que puede ser.

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    1. Hola Javier. Tienes razón, la mayoría de los escritores que incluyen personajes minoritarios en sus historias no lo hacen con mala intención. Por el contrario, su deseo es visualizar su punto de vista liberal sobre el tema. El problema es que no hay convicción sobre la necesidad de estos personajes para la trama. Mi recomendación de siempre es... si no los necesitas no los incluyas. Menos si tienes una percepción estereotipada.

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  6. Yo diría que más que etnofobia, que en algunos casos lo hay, hay una falta de entendimiento íntimo. Mira que conozco gente, pero, no sé por qué, casi nunca se da una amistad profunda personal con personas identificadas como minorías. Si pienso en mi vida, una amiga brasileña que en el color de piel y rasgos es más o menos como tú y de mentalidad muy religiosa, a la que tengo mucho cariño, pero que no hace nunca por ponerse en contacto, que es siempre muy maja y dedicada cuando eres tú quien se pone en contacto, pero parece olvidarse de ti si no eres tú quién tira para que la amistad, un amigo que tuve de pequeño, que yo hacía todo lo posible por ser el mejor amigo posible, que tenía pocos amigos por aquel entonces, y tenía la sensación de cometer un error tras otro, hasta que se mudó y no volvió a mantener ningún contacto conmigo. Un chico peruano con quién hice bastante amistad durante unas fuenlicolonias y tú. Si pienso en personas asiáticas, hice algo de amistad con una compañera china de Los Argonautas hace tiempo, pero es lo máximo que he logrado romper el hielo con personas de ascendencia o pertenencia asiática. Tampoco tengo muchos amigos de otros países, aunque conozca a gente y tengo un amigo francés, varios amigos italianos, un par de amistades tunecinas. Y amigos de amigos tampoco se da en el sentido que mi amiga brasileña sí tiene muchas amistades que puedan entrar dentro de minorías y amistades de la iglesia a la que pertenece, pero no me topo con amigos que me presenten amistades suyas de mucha amistad que pueden entrar en modo alguno con esas minorías. Hay a veces minorías cuyo contacto ha sido más bien escaso en mi vida; como el hijo de una gitana amigo de un amigo o alguna gitana que ha pedido algún donativo, pero no he tenido ocasión de conocer más. Tampoco he conocido nórdicos, aunque no entren en el concepto de minorías. Homosexuales, he conocido a algunas personas que lo eran abiertamente o me lo han dicho y tengo unas amigas que lo son, pero, la casualidad o el silencio, han hecho que amigos homosexuales sean muy pocos. Transexuales, conocí a un par; con uno tengo amistad y cariño dentro de que no me anda contando su vida ni interesándose continuamente por mi vida. Yo soy una persona abierta, que no es homófoba ni racista ni xenófoba ni transfoba ni clasista y que trata de tener contacto y amistad con otras personas distintas, conocer otras realidades. Veo un síntoma de que hay algo en la estructura social española que no va bien, porque no logramos romper el hielo y tener relaciones personales profundas con igual facilidad, al menos a nivel de alcanzarse ese grado, cuando se alcanza sí, con personas identificadas dentro de minorías que con las que no están identificadas dentro de esas minorías y eso es un problema grave.

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    1. Yo creo que es más un asunto de etnocentrismo. Escribimos sobre lo que nos es más común, ya sea influenciados por la sociedad, la cultura o los medios. Es muy común que los protas y los personajes principales sean los denominados hombres blancos heterosexuales, y esa idea se aferra a nuestro subconsciente, por esa razón cuando escribimos nos sentimos cómodos con este grupo en particular. En cuanto a la cultura española no sabría decirte pero en Colombia (que es un país de mestizos, negros y mulatos) es pan de cada día. Saludos, Javier

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  7. Y otro de los problemas, muy relacionado con el que comentas, es el hecho de la aparición de ciertos personajes para introducir ciertas reflexiones sobre un tema; todos necesitamos en ocasiones introducir personajes que marquen nuestra opinión sobre determinadas situaciones; aunque sea para expresar que la víctima gitana de un tiroteo en un poblado chabolista es una tragedia y el problema social no debe marcar todos los valores de su sociedad y que una cultura; no quedarse sólo en los prejuicios condenando al ostracismo a toda una cultura y toda una sociedad porque abunde en ella una organización gregaria y de aislamiento, que, en bastantes casos, coquetea con la ilegalidad, llevada a cabo por algunos de sus miembros. Es uno de esos temas peliagudos porque hace falta hablar de esos problemas sociales, pero, al mismo tiempo, la mayoría hemos vivido poco o nada de primera mano esa situación, pese a nuestra voluntad de mirar más allá de los prejuicios. O el problema de cuáles empleos manifestar en una familia china media, en España, la mayoría de los chinos que están llegando como no turistas son universitarios o dependientes de tienda, cuando lo verosímil es que sean dependientes de tienda de alimentación y productos varios, de hecho, en España, lo que en los 90 era el tuti y a veces la panadería ha sido sustituido paulatinamente por tiendas que llamamos "Chino", regentadas por orientales, generalmente chinos, frente a la acepción tradicional de "Chino" para "Restaurante chino", si bien se da también el bazar textil, en mi ciudad hay un hiper mercado, aunque concuerde con el estereotipo. A veces, la dificultad de crear un personaje demasiado artificial por tratar de salirse en lo posible de los estereotipos y criticar, al mismo tiempo, los prejuicios que hay en muchos entornos, con abusos en la relación de la carga de trabajo en un trabajo en grupo, aunque el papel del estereotipo, bastante cierto en muchas de las dinámicas de trabajos en grupo de estudiantes españoles, es el de alguien con un fuerte sentido de la responsabilidad que carga con buena parte del trabajo y otros que hacen mucho menos, pese a ser una universitaria, de familia adinerada, que se volvió a China cuando su padre tiene problemas con el sultán de Brunéi; un país que tiene inmigrantes chinos con problemas de religión, una desigualdad social visceral y una ausencia de democracia unida a la ley islámica; con lo que caer en desgracia en un país así supone el exilio; parte de la crítica radica en que el personaje encuentra una independencia económica, pese a no necesitarla, recurre a un trabajo de clase media distinto de los tópicos, como albañil, algo que, en España, entra en la categoría de curro, y la gente se aprovecha por ser extranjera. En cambio, las referencias impersonalizadas del personaje de Paco, tradicional, conservador, de clase media baja, de mundo rural, ponen el foco más en el ciudadano chino con familiares que regentan tiendas y, un poco la novedad, fruto del análisis de un supuesto que planteo sobre dedicarse al mantenimiento de unos ríos navegables, puesto que, en mi imaginación del futuro de España, se hicieron navegables una serie de ríos gracias al excelente desarrollo económico potenciado por la relación entre ambos países; de forma que se recupera un proyecto que ha ido dándose en varias ocasiones a lo largo de los siglos; un manzanares navegable; que aquí amplío a otros parámetros. A veces el problema es plantear personajes desde una situación ínfima; como un personaje muy religioso islámico cuyo hermano gemelo se hizo judío, pero siendo igual de religioso, y convertirlo en un tema de las inquietudes de los personajes y ser un espejo en que es más lo común que lo distinto. De todos modos, hace falta una buena guía de cómo tratar estos temas para, los que queremos realmente ir más allá de estereotipos y prejuicios, no caer en parecer justo lo que nos oponemos.

    Saludos, Piper.

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  8. Colombia, por lo que sé, es un país con más prejuicios y, en general, incultura que en España y eso que, en España, hay zonas y grupos sociales donde hay muchísimos prejuicios y mayor desigualdad económica. Aquí no hay tantos mulatos en relación con el total de la población, aunque culturalmente tienen mucha presencia.

    Saludos, Piper.

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  9. Sobre el tema de cómo se manifiestan los estereotipos y las minorías simbólicas en las series de televisión, quiero saber tu opinión. ¿Qué opinas sobre "The flash", "Legendas del mañana", "Supergirl", "Arrow" y "Rosewood"? A mí no me queda claro hasta que punto recurren al tema de las minorías simbólicas o están fundidos con la historia.

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    1. Hola, no podría darte una opinión sincera sobre esas series porque no las veo con regularidad, pero al parecer, con lo poco que las he ojeado, hacen un buen manejo de los personajes, no por su color de piel, sino por sus personalidades. Del que si he escuchado y leído opiniones encontradas es para Agentes de Shield. Joss Whedon tiene mala fama por el uso de las minorías. La mayoría de las veces son antagonistas, mueren o si eran buenos pasan a ser malos, mientras que los personajes blancos siguen en la senda del buen camino. (No me creas, es lo que he leído y escuchado). Maneja estereotipos como musulmanes terroristas y demás. Además, Whedon no es muy bien recordado por la diversidad étnica y racial de Buffy la cazavampiros. (¿Hubo algún personaje negro o de otra etnia en esa serie?) Como te digo, no me creas.

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  10. Yo fui fan de "Buffy cazavampiros", una serie con muchas virtudes, y es verdad que, ahora que lo comentas, en la serie, la presencia de personajes de otras etnias es muy escasa y no salen demasiado bien parados. Kendra, una de las cazadoras, que muere a manos de Drusilla, una vampira gótica loca caucásica. Spike, el considerado uno de los peores vampiros del mundo, mata Nikki Wood, la madre de Robin Wood, una cazadora muy tópica afroamericana setentera, y a Xing Xong, la cazadora china. Willy the Snitch, creo recordar que es hispano, no queda muy bien parado. Y Forrest Gates es un personaje afroamericano que cumple ese estereotipo de minoría simbólica que comentas; un demonio le mata y le convierte en un zombie robotizado medio frankenstein y le mata el amigo caucásico protagonista.

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  11. En "Marvel: Agentes de S.H.I.E.L.D" se medio salva May y Skye, que tienen bastante protagonismo, aunque sí es verdad que a Skye hay alguien del gobierno que la toma como una de las malas y la trama la obliga a matar a su madre china. En el caso de personajes blancos que se salgan de la senda; viene a la memoria Grant Ward y no hay muchos más. Al MacKenzie ha tenido algún momento de posesión por el diablo y realmente ha quedado como personaje en la sombra dentro de los secundarios. Hay personajes duales como Raina; una mujer interpretada por una actriz africana que empieza con los malos, opta por redimirse varias temporadas después y la mata la hija de Skye. O villanos como Ellen Nadeer, actriz británica de etnia india, que es una despiadada y mata a su propio hermano porque es un inhumano. El personaje de Elena Rodriguez, alias Yo Yo, se plantea como una ladrona que resulta luchar por la justicia, pero tendría que analizar su trayectoria más en detalle para afirmar si es un personaje usado como minoría simbólica o no. El del motorista fantasma, su hermano y su tío son casos de estereotipo cansino, pese a que el tío sea experto en física, casi tan mal desarrollados como los tópicos criminales de la película Chappie. Con lo que estoy de acuerdo contigo en que Whedon, aunque se oponga al racismo y critique públicamente a Trump, cae en esas minorías simbólicas con frecuencia y las críticas en ese sentido son pertinentes; otra cosa es que la serie tenga otros puntos a favor o no los tenga; para mí, pese al nivel irregular de sus episodios, tiende a gustarme.

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