Creo que siempre lo supe pero me negué a aceptarlo. Sí, soy un procrastinador nivel ranger. Y puedo apostar a que la mayoría de los escritores también lo son. Arriesgo mi escasa popularidad a que tú, lector, también lo eres.
Ya sea que tengas un proyecto de escritura en mente, estés adelantado en tu novela o te encuentres en el proceso de edición, la razón por la que no avanzas no es por falta de inspiración, falta de espacio o falta de tiempo, es tu necesidad de revisar el móvil cada diez minutos.




