Diversidad y representación en la literatura

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5 maneras eficaces de esconder a tu villano del lector

Entrada basada en el artículo de Kaitlin H.

Hoy no debatiremos sobre razas ni minorías. En este artículo hablaremos acerca de los villanos, esos amados y odiados personajes cuya presencia garantiza el buen correr de nuestras historias y de quienes soy ferviente admirador. Un buen villano es sinónimo de una buena historia.

Sin embargo, en ocasiones no deseamos que nuestros lectores (o nuestros personajes) sepan quiénes son los antagonistas, lo cual garantiza el suspenso y, con seguridad, asegura excelentes giros argumentales.

Por lo cual, los puntos que leerás a continuación servirán para mantener ocultos a esos personajes hasta cuando decidas mostrar su verdadero rostro.

Consejos para mejorar el dramatismo en tus historias
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Lo que deberías saber antes de matar a tus personajes

Esta semana recibí mi dosis de Ana Katzen sobre Cómo escribir peleas increíbles y debo decirles que me vino como anillo al dedo, teniendo en cuenta que estoy participando del NaNoWriMo con una historia en la que de vez en cuando los personajes se lían a golpes, rayos de energía y cuanta patraña pueda aparecer en una pelea de superhéroes. Sin embargo, se me cruzó por la mente la «novedosa» idea de deshacerme de uno de los personajes. Al fin y al cabo eso es lo que está de moda ¿O no? Y como dijo un sabio regordete… todos deben morir. 

Y si deseas saber más sobre cómo describir el duelo de los personajes en tus historias, en este artículo colaborativo para Lecturonauta amplío el tema.

Si alguien sabe quién es el autor de esta imagen...
por eso de los derechos

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5 maneras de deshacerse de un personaje sin ser muy creativos

En muchas ocasiones nos hemos topado con personajes que por una u otra razón no deben ni pueden continuar haciendo parte de la historia. ¿Qué debemos hacer entonces con esos personajes? ¿Es posible seguir con la narración como si nada hubiera sucedido aún cuando te tomaste el tiempo para crearlos y darles vida? ¿Qué crees que hicieron otros escritores frente a esta situación?

Estos cinco ejemplos que he tomado de la literatura y de la televisión, algunos más descabellados y clichés que otros, definen el alcance descomunal y en ocasiones sin sentido de nuestra creatividad.  Por eso presta atención. Como cuando esa tía que introduciste en el capítulo cinco está afectando todo tu libro y ya es hora de darle mate. 


1. Que aplace una conversación. 
-Ahora que has cumplido tu mayoría de edad es hora de que sepas la verdad, pupilo.
-Oh sabio maestro. No sabes cuánto tiempo he esperado este momento.
-Si. Lo sé. Pero te lo contaré cuando regrese de mi viaje al Castillo de la Oscuridad. Ten paciencia, pupilo. Lo que vas a saber te cambiará para siempre.
-Esperaré, sabio maestro.
Han transcurrido nueve años y el sabio maestro no ha regresado...

Haz que dos personajes; ya sea por nervios, falta de tiempo, información o lo que sea, deban separarse por x lapso de tiempo. Sin embargo, entre estos dos personajes existe un tema importante que debe tratarse y que por ende se aplazará hasta su próximo encuentro. Adiós personaje. ¿Cómo lo harás? Eso ya es asunto tuyo, pero que estás obligado a evitar ese reencuentro, lo estás.

Esta estrategia además dejará ansiosos a los lectores por saber cuál era ese tema tan importante que debió hablarse. 

En Juego de Tronos la encontramos cuando Ned Stark le promete a su hijo bastardo, Jon Nieve, hablar sobre su madre tras su regreso de la capital. Ned Stark fue decapitado y al día de hoy las hipótesis sobre la madre de Nieve dan la vuelta al mundo. 

También lo vemos en este fragmento del libro, en una escena entre el mismo Jon Nieve y su tío Benjen Stark.

Tres días después de llegar, Jon había oído comentar que Benjen Stark iba a guiar una partida de seis hombres en una expedición al Bosque Encantado. Aquella misma noche fue a buscar a su tío a la gran sala común y le suplicó que lo llevara con él.
            —Esto no es Invernalia —le respondió el hombre, que cortaba la carne con la daga y un tenedor—. En el Muro, cada hombre tiene lo que se gana. Aún no eres explorador, Jon. Eres un simple novato que todavía huele a verano.
            —Se acerca el decimoquinto día de mi nombre —dijo Jon, cometiendo el error de discutir con él—. Ya soy casi un hombre.
            —Eres un niño —replicó Benjen Stark con el ceño fruncido—, y lo serás hasta que Ser Alliser diga que estás preparado para ser un hombre de la Guardia de la Noche. ¿Pensabas que porque llevas sangre Stark tendrías un trato especial? Estás muy equivocado. Cuando prestamos el juramento nos olvidamos de nuestras viejas familias. Siempre habrá un lugar en mi corazón para tu padre, pero mis hermanos son éstos.
            Hizo un gesto con la daga en dirección a los hombres que los rodeaban, todos de negro, todos fríos y duros.
            Al día siguiente Jon se levantó al amanecer para ver partir a su tío. Uno de los exploradores, un hombretón muy feo, entonaba una canción indecente mientras ensillaba el caballo y el aliento se le elevaba como una columna de vapor en el aire gélido de la mañana. Ben Stark sonrió al ver aquello. En cambio no sonrió a su sobrino.
            —¿Cuántas veces tengo que decirte que no, Jon? Hablaremos cuando regrese.

Esto sucedió en el primer libro y la saga ya va en el quinto. ¿El autor se toma la molestia de explicar qué sucedió con Benjen Stark? No, solo desapareció.

2. Que muestre la foto de un familiar.


Un personaje, generalmente uno buena onda, no muy importante para la trama (o quizás si), extrae y enseña, sin que se lo soliciten, una fotografía de la novia o familia que lo está esperando para casarse/levantar la granja, etc. Ha firmado su sentencia de muerte. Aceptemoslo, merece morir de la manera más trágica posible, pues se ha ganado un lugar en el corazón del lector.

Este tipo de muerte es muy común en las filas del ejército y se parodia constantemente en historias de la segunda guerra mundial, pero en la literatura encontramos algunos ejemplos:

En el libro Las reliquias de la muerte del loquillo Harry Potter sucede algo parecido. Sí, aunque no lo creas.

Percy se quedó callado. Era evidente que no esperaba encontrarse a casi toda su familia allí reunida. Hubo un largo silencio de perplejidad, que, en un claro intento de reducir la tensión, Fleur interrumpió preguntándole a Lupin:
—Bueno, ¿cómo está el pequeño Teddy? Lupin la miró parpadeando, atónito. Los miembros de la familia Weasley cruzaban miradas en silencio, un silencio compacto como el hielo.
—¡Ah! ¡Muy bien, gracias! —respondió Lupin en voz demasiado alta—. Sí, Tonks está con él, en casa de su madre. Percy y los restantes Weasley seguían mirándose unos a otros, petrificados.
—¡Aquí tengo una fotografía! —exclamó Lupin. Y tras sacarla del bolsillo de la chaqueta se la enseñó a Fleur y Harry; en ella, un diminuto bebé con un mechón de pelo azul turquesa intenso miraba a la cámara agitando unos puños regordetes.

¿Quién crees que fue el sacrificado? El dichoso padre que mostró la foto de su pequeño, Remus Lupin.

Si continuas escéptico miremos a Charles Beckendorf. ¿Quién es ese? Un personaje del libro Percy Jackson, que antes de partir en una misión muestra una foto de su novia, Silena. Una páginas más adelante... Charles está muerto.¿Coincidencia?

3. Que esté a punto de retirarse.

Cualquier personaje que esté a solo unos días de su jubilación o retiro y comente sus planes de regresar a su ciudad natal donde lo espera la futura madre de sus hijos está condenado a morir. Este punto, al igual que el anterior, está regido por el hecho de que un personaje que haga mención de algún familiar... inevitablemente morirá.


4. Que haga un sacrificio heroico.

Todo el mundo ama a los héroes y qué mejor forma de deshacerse de un personaje que sacrificándolo por los demás. Bien sea buscando redención o porque su naturaleza sea la de un mártir, no tendrás que perder más tiempo pensando en él.

Aunque técnicamente tendrá que ser un personaje de un gran carácter y una personalidad filantrópica, como para realizar tremenda acción. Algo así como el Capitán América o Peppa Pig. (Aunque el Capitán América no estaba muerto... estaba desaparecido para conveniencia de los escritores)



5. Que tome el primer taxi que se le cruce en el camino.

Aunque quizás este truco funcione únicamente en una calle poco transitada o en un pueblo pequeño, algunos autores lo han usado para lograr sus fines.





Consiste en que el personaje salga de su domicilio y tome el taxi. Hasta ahí nada nuevo. Lo que sucede es que ese taxi va conducido por el villano de turno. No lo esperabas, ¿Verdad?. A partir de ese momento nuestro personaje será historia.

No digas que no lo has visto nunca. En este fragmento del libro Operación Stormbraker, de Anthony Horowitz lo encontramos.


Debiera haberse sentido mejor. Según bajaba en el ascensor hasta la planta baja, se le ocurrió que había salvado a miles de chicos de colegio, había vencido a Herod Sayle y no había resultado muerto o malherido. ¿Por qué se sentía desdichado? La respuesta era simple. Blunt lo había obligado a entrar en eso. Al fin y al cabo, la diferencia entre James Bond y él no era una simple cuestión de edad. Era un tema de lealtad. Antiguamente, los espías hacían su trabajo motivados por su amor al país, porque creían en lo que estaban haciendo. Pero a él no le habían dado una oportunidad. En la actualidad no se empleaba a los espías. Se los usaba.
Salió del edificio, pensando en meterse en el metro, pero justo entonces pasó un taxi y lo llamó. Se sentía demasiado cansado para coger el transporte público. Echó una mirada al conductor, que se inclinaba sobre el volante, ataviado con una rebeca horrible, de factura casera, y se hundió en el asiento de atrás.
—Cheyne Walk, Chelsea —dijo. El conductor se dio la vuelta. Empuñaba un arma. Su rostro estaba más pálido que la última vez que lo viera y el dolor producido por las dos heridas de bala se reflejaba en él, pero — aunque fuese imposible— se trataba de Herod Sayle.

Si tenemos en cuenta las probabilidades de que eso suceda en la vida real... De que salgas a una avenida en pleno Londres y de entre cientos de taxis tomes justamente el que conduce tu villano, digamos que es lo más cercano a un Diabolus ex Machine. Y ni porque el antagonista estuviese esperando durante horas a que salgas para cruzarse en tu camino.


Para terminar, sé que esta no es una de mis mejores entradas, pero por una vez en la vida me dí a la tarea de escribir algo fuera de lugar, un tanto banal y otro tanto semi-investigativo (Hallar esas referencias en los libros no es algo de abrir en la página 100 y listo). 

Ya hablando en serio, si en verdad no quieres ser demasiado creativo ni gastar demasiadas neuronas al deshacerte de un personaje... simplemente dispárales... 


Nuevamente haciendo de las tuyas, abuela
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Consejos para escribir una novela de zombis

Hoy hablaré de un género en el que muchos, influenciados por la serie The Walking Dead (algunos desconocen que existe la historieta) y películas como La Guerra Mundial Z (a pocos les interesa saber que está basada en una novela), han incursionado en su escritura: la literatura zombi. Aunque confieso que dudé en redactar esta entrada, teniendo en cuenta que abundan libros sobre el tema y quienes osen abordarlo deberán ser capaces de sorprender a sus lectores. ¿Personajes atrapados en un edificio con zombis intentando entrar? pfffff... ya lo hemos visto


Cabe recordar, antes de entrar en calor, que no se escribe zombie, es zombi. 

Sobra también aclarar que en la RAE no hallaremos una definición que satisfaga nuestra concepción de zombi.

zombi. Voz de origen africano occidental, introducida en español a través del inglés, que significa ‘cadáver reanimado mediante prácticas de brujería’. Su plural es zombis (→ plural, 1a): «Algunos zombis sabaneros tenían la facultad de convertirse en animales» (Montero Tú [Cuba 1995]). Aunque normalmente se usa solo en masculino, se comporta como un sustantivo común en cuanto al género (el/la zombi; → género2, 1a y 3d):«El brujo llega a la casa abandonada, donde está la zombi» (Puig Beso [Arg. 1976]). Como adjetivo, referido a persona, significa ‘atontado o falto de energía’: «Hoy he estado zombi durante todo el día» (MorenaSilencios [Esp. 1995]). Debe evitarse en español la grafía zombie, que es la usada mayoritariamente en inglés, así como su plural zombies.

Dejando de lado las controversias que provoca la Academia en muchos de nosotros, enfoquémonos en lo que nos interesa... los caminantes, como los llaman en la serie de Fox. 

A continuación enumero algunos puntos a tener en cuenta para salir airoso.


1. Documentarse

Documentarse significa Investigar.

Más allá de hordas y hordas de zombis hambrientos debe existir una historia, un conflicto que vaya a la par con el ambiente apocalíptico y que dé algo de sustancia a la obra: una búsqueda, anarquía, violencia extrema, romance, amistad inquebrantable, caos, una dictadura... o simplemente sobrevivir. Esta es una de las razones del rotundo éxito de la serie The Walking Dead. En el programa vemos mucha sangre en medio del drama.

Las fuentes a las cuales puedes dirigirte durante esta fase pueden ser:

Libros: para saber qué leer basta con buscar por google y hallarás algunos buenos listados como este. 

Películas: también puedes guiarte con algunas películas que abordan el tema y te proveen ideas útiles. 

Documentales: incluso en la Internet se encuentran documentales, por si quieres irte de intelectual y de científico. Aquí hay 3 vídeos que quizás puedan ayudarte. 

Internet: inundan en la web páginas dedicadas al tema, pero una que siempre ha llamado mi atención es Zombi Planet. Tiene de todo un poquito y está en español. 

Videojuegos: la mejor manera de documentarse, pienso. 

Recuerda no quedarte estancado en la fase de documentación o nunca verás nada escrito, ya que corres el riesgo de acumular información sin que hayas siquiera completado una página de tu obra.

2. ¿Qué tipo de zombi usar?

Aunque no lo creas esta es una decisión crucial que puede marcar el ritmo de la historia.

El zombi lento y soso. Esta clase, el primer tipo de zombi que muchos conocimos gracias a La noche de los muertos vivientes, marcó un antes y un después, sirviendo de referente para muchos de nosotros y convirtiéndose en un clásico obligatorio para cualquier cinéfilo.

En este caso los personajes deben hacer frente a un enemigo que gime constantemente o no hace ningún ruido mientras avanza demasiiiiado despacio con los brazos extendidos hacia el frente e incluso descomponiéndose a cada paso que da. ¿Qué ventaja tiene este tipo de zombi? Que su gemido se convierte en una excelente herramienta para causar terror en sus presas. ¿Desventaja? Un poco de agilidad y velocidad basta para evadirlos, siempre y cuando no deba hacer frente a toda una horda.

El zombi veloz. La nueva raza, tan rápida como Usain Bolt, tan ágil como un malabarista chino y tan voraz como el demonio de Tasmania.

Aquí se la ponemos un poco más difícil a los protagonistas, ya que un solo zombi hambriento bastará para causar estragos. Saltará abismos, se lanzará de frente contra autos y puertas y pasará por encima de cualquier obstáculo con tal de atrapar su almuerzo. ¿Ventaja? Nada más aterrador que correr calle arriba o buscar un escondite con un velocista a tu espalda. ¿Desventaja? Tendrás que limitar los encuentros o que tus personajes sean Brad Pitt, pues dudo mucho que un sobreviviente logre salir airoso tras un año en una Nueva York Posapocalíptica infestada.

Sin embargo, en esta entrevista, George A. Romero, director de La Noche de los muertos vivientes, explica por qué los zombis no deberían moverse y correr como lo hacen en la actualidad.


Subtipos de zombis

Los mutis: aparecen cuando el virus causante de la infestación muta en engendros o seres mucho más poderosos y peligrosos.

Animales: es común que los perros y gatos sucumban también ante la infección, por lo que no es extraño hallarlos rondando por los callejones. ¿Pitbulls zombis? No, gracias.


Zombi inteligente: de vez en cuando veremos un zombi liderando a los de su clase. Quizás su coeficiente intelectual es mínimo pero será capaz de girar perillas y dar órdenes básicas.

Zombis embarazados: causa gran impresión y tensión el hecho de que una mujer posiblemente haya infectado a su producto, por lo que las probabilidades de que su útero explote y aquel monstruito se abra paso intentando atacar a los personajes son muy altas.


Zombis niños: una encrucijada para cualquier personaje sería disparar a la cabeza de un pequeño inocente de diez años.

El autor puede modificar a sus enemigos según le plazca, desde aumentar su fuerza y agilidad hasta llegar a hacerlos inmunes.

3. La dieta es importante

Otra decisión que debe resolver el escritor es si sus zombis serán los convencionales "adictos al cerebro" o serán "insaciables escarbadores de vísceras".

Ante esta duda he investigado y hallé dos respetables posiciones respecto a este importante enigma (Que no se note el sarcasmo).

Pro cerebro. En la película El regreso de los muertos vivientes los humanos logran atar e interrogar a uno de estos zombis quien al parecer confiesa la verdad:

Muerto vivo: ¡Hace que el dolor desaparezca!

A los zombis algo les duele y solo pueden aplacar este dolor hartándose los cerebros de los humanos.

Contra cerebro. El autor del “Manual de Supervivencia para los Días del Gran Desastre” y al parecer eminencia en el tema de los zombis, Iván Moiseff, aclara lo siguiente:

IVAN- ¡Los zombis no comen cerebros!, o mejor dicho, no exclusivamente. Sí, los comen, pero como una parte más del combo de su menú principal que son los seres humanos. O sea, lo hacen de la misma manera que uno picotea las papitas en una casa de comidas rápidas, no es que los cerebros sean sus favoritos. De hecho, el director de cine George A. Romero, detesta que cada vez que le piden un autógrafo, le exijan: “Escribí comer cerebros” (“Write Eat Brains”).

4. Cómo inició todo

Aunque este aspecto bien puede pasar desapercibido y la idea sobre qué ocasionó el apocalipsis zombi sea algo vaga, para el autor debe ser clara la razón por la que el mundo se fue al carajo.

La más común y explotada es la versión del virus. Si tenemos en cuenta, este agente patógeno se replica de una manera mucho más rápida de la que imaginamos, y en vista de que los seres humanos no poseeríamos anticuerpos para combatirlo se convertiría en un factor propicio para su propagación. Sumado a esto la facilidad con que hoy en día una persona viaja a cualquier lugar del mundo... en una hora el virus zombificador habrá infectado a media humanidad.

Resident Evil es la mayor expresión del riesgo viral y de la manipulación corporativa que puede llevarnos a la destrucción. (Debo confesar que escribiendo este artículo me he vuelto un tanto paranoico).

Si quieres ser más conservador puedes regirte por la Real Academia y culpar a una maldición vudú por el caos, con verdaderos cadáveres reanimados por brujería. 

Supongo que en este punto el autor puede hacer volar su imaginación e innovar con inverosímiles explicaciones: accidentes radiactivos de plantas nucleares, lluvias de meteoritos, el fin del mundo, experimentos genéticos, etc. Todo depende del punto de vista con el que se desee llevar la narración: un ciudadano promedio estará demasiado ocupado en sobrevivir como para pensar en una justificación, mientras que personajes pertenecientes a entidades gubernamentales o científicos e investigadores del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades se quemarán los sesos investigando la raíz del problema.



5. Momento de la historia

Este aspecto también determina la trama y la velocidad de la historia, pues no es lo mismo una ciudad envuelta en el caos de un nuevo virus con transformaciones masivas en las calles a un mundo con varios años envuelto en el apocalipsis y los personajes convertidos en verdaderos sobrevivientes.

En el primer caso el desorden, la locura y la confusión crearán un ambiente de acción o velocidad, donde no hay tiempo para pensar, solo queda recolectar todos los víveres necesarios, asegurar puertas y ventanas y encender la radio para escuchar los boletines sobre extraños ataques y comportamientos agresivos. Las acciones del estado serán devastadoras, con grupos SMAT disparando sin diferenciar entre infectado y sano, zonas en cuarentena y la final destrucción de territorios completos con tal de detener el avance de lo que sea ha destrozado el manto de normalidad mundial.

En el segundo caso la humanidad será minoría y los personajes verdaderos sobrevivientes. Ocultos entre los restos de una ciudad abandonada y cuidándose de otros supervivientes que pudiesen ser considerados peligrosos. Existirán exploradores, caníbales, ladrones, aliados y cualquier tipo de humano derivado del trauma que provoca el declive de la sociedad. Las descripciones serán lentas y repletas de suspenso con el riesgo de ser descubiertos en cualquier esquina.

Un último escenario que se ha tratado poco es el postzombi. Sería algo así como los personajes intentando reconstruir lo que queda de la civilización, con la presencia de un reducido número de zombis aun merodeando y que a simple vista no generan problema.

6. La clave del éxito

Como aclaré al principio, escribir sobre zombis puede convertir al autor en uno más del montón, por lo que mi recomendación es entender y aceptar, por muy difícil que parezca, que los caminantes no son el centro de atención en una historia. El éxito radica en las relaciones entre los humanos y la manera de reaccionar ante la crisis, pues no todos permanecemos lúcidos ante el miedo o el caos, algunas personas pueden tornarse violentos y no se adaptarán nunca.

Incluye en la historia personajes maniáticos, paranoicos, hambrientos, guerreros, enfermos, cazadores, caníbales, desconfiados, traumatizados, ambiciosos y fanáticos, con lo que comprenderás que el mayor enemigo de tus protagonistas serán ellos mismos.

Algunas preguntas que pueden complementar lo anterior son:


¿Cómo mueren tus zombis? ¿Disparos al cerebro? ¿El fuego? ¿La electricidad? Algunos defienden el hecho de que si el humano simplemente está infectado por un virus, su cuerpo continua igual de susceptible a ser lastimado y muerto. Tú verás.

¿Cómo se disemina el virus? ¿Está en el aire? ¿Por mordiscos o solo con el contacto con fluidos o rasguños basta? ¿Todo aquel que fallezca se convertirá en zombi?

¿Qué tal un ataque zombi en un país que no sea Estados Unidos o una nación importante? El sentimiento de opresión y abandono de una invasión zombi en medio de la selva amazónica o en la aridez de un desierto no tiene precio.

¿Y los que son mordidos o arañados pero lo ocultan al grupo? Siempre. Repito. Siempre aparecerá el desgraciado que sabe que está expuesto al agente patógeno y es consciente de su condición, pero por temor mantiene su estado oculto a los demás. Bien podrá confesarlo o terminar convertido. Si decide por lo primero se arriesga a ser abandonado u asesinado a sangre fría por los que toda la historia fueron sus compañeros de aventura, todo en un acto de benevolencia.

Por último no te olvides del paciente cero. 

En fin, mezcla géneros y sorpréndenos con una historia fresca y bien contada sobre zooooombiiiiiiiiiiiiiisssss.....


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Truco literario I: que tus personajes acaricien al perro.

A partir de este año, además de los consejos sobre escritura, los vídeos de escritores famosos, mi opinión personal (en ocasiones no bien recibida, como la de Harry Potter ¿merece ser censurado?), y los demás servicios de Antro Narrativo,  he decidido dar inicio a una serie de "consejillos" y trucos que pueden ayudar al escritor en su travesía diaria.

No puedo prometer que esta sección cambiará la vida de los escritores a nivel mundial, pero en ocasiones las más inesperadas e ínfimas ideas pueden ser necesarias para activar el proceso creativo.

Entonces, luego de este preludio poco estructurado...

Acaricia al perro o salva al gato

"Majin Boo curando al perrito herido"


Esta escena es bastante conocida (o soy demasiado viejo) para aquellos que pasaron horas enteras siguiendo detenidamente la serie japonesa Dragon Ball Z. Se trata del villano Majin Boo encontrando  y sanando a un perrito herido. Este acto de benevolencia inesperada cambió la perspectiva que los televidentes poseían sobre el malvado guerrero, más allá de los inesperados sucesos que acontecieron después con dicho personaje. 

Los personajes, especialmente los antihéroes o villanos, deben tener definida de forma clara y precisa su motivación, es decir, aquello que los lleva a actuar de una forma u otra, situación que quizás no enfrentan los escritores de cuentos de hadas, quienes pueden dar rienda suelta a la maldad de sus personajes, siendo capaces de odiar, secuestrar y hasta de comerse a los niños (o de que crees que va Hansel y Gretel) sin que haya necesidad de dotarlos de un trasfondo siquiera creíble.

En la literatura para adultos, o al menos "aceptable literatura para adultos", los actos atroces y viles no pueden darse porque sí, ya que a medida que avanza el tiempo, los lectores han aumentado sus estándares de calidad y exigencia, llegando al punto de que los críticos literarios abundamos por doquier, multiplicándonos como cucarachas, reseñando y analizando a fondo cada aspecto de una novela, sin piedad y sin dejar ningún cabo suelto, máxime cuando hablamos de personajes.


La ética y la moral en la motivación de los personajes.


Por ende, el papel y la definición del villano han variado de forma drástica para nuestro bien, pasando de ser "el típico malo feo de los ochenta" a ser el personaje importante cuyos valores y objetivos se oponen al del personaje principal (Aunque el antagonista también ocupa un papel principal).



Un pequeño truco al cual puede recurrir el autor para hacer más humano y real a su personaje antihéroe es lo que los escritores de televisión llaman acariciar al perro o salvar al gato. 

¿O acaso a ustedes no se les apachurra el corazón cuando ven esas escenas sentimentales de animalitos consentidos por sus amos? 

¿Cuántas veces no moquearon ante ese perrito consentido que creyeron muerto en x película?



Todo lo que se debe hacer es introducir una escena en la que el personaje cruel, malvado, indigno y bellaco, se detiene un momento para ayudar a alguien o algo que lo necesite. No tiene que ser un perro o un gato literal, puede ser cualquier otro personaje en una situación de vulnerabilidad. Tampoco debe ser un acto de extremo sacrificio altruista. Lo único que buscamos es generar cierta simpatía y demostrar que dentro de aquel caparazón espinoso se esconde un ser humano.


Hablando en serio ¿Gastarnos una escena para tan poco?

No, la escena no servirá de nada si no impulsa la trama, tal como sucedió con Majin Boo de Dragon Ball Z. Aunque parezca increíble, la curación de aquel perrito fue la clave para sacar la parte buena del villano; y aunque queda a discreción del escritor, incluso en algunas historias acariciar al perrito termina convirtiéndose en la historia en sí. 

¿Puedo usar este truco con el protagonista y no con el villano?

Por supuesto, si has dotado a tu personaje de defectos, algo que recomiendo, servirá para resaltar una cualidad desconocida del héroe. No obstante, lo aconsejable es que aquel acto fuese algo ajeno o no relacionado con su viaje, ya que sería inusual el hecho de que el protagonista fuese insensible a la necesidad de quien lo necesite.

¿Aún no logra convencerte el truco?

Estos ejemplos quizás te hagan cambiar de opinión.

  • En Danza de Dragones, Melisandre, la enigmática sacerdotisa, trata de poner fuera de peligro al hijo de Davos , pues siente lástima por Davos y piensa que no tiene que sufrir más dolor. 
  • En Los juegos del hambre, Thresh le perdona la vida a Katniss por su bondad para con Rue. 

Para terminar, si generar empatía hacia el antagonista no se encuentra entre nuestros planes, por lo menos acariciar al perro aumentará la conexión entre el lector y el personaje, haciéndole parecer más humano, pues... ¿Quién no tiene su corazoncito?


"Demostrar que tus personajes son humanos puede acercarlos al lector"
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El escritor vs los valores morales

Antes de que pudiera terminar de comerme el trozo de fibras, me señaló con un gesto su entrepierna. El miembro estaba erguido y supuraba semen. Si hasta entonces sentía hambre, en ese instante una excitación ciega se apoderó de mí. Era difícil de masticar, la carne era elástica pero el miembro estaba muy grueso. Intenté arrancarlo con los dientes infructuosamente. Tuve que recurrir a la navaja, y aún así me costó cortarlo de cuajo. Lo mastiqué entre los dientes como un trozo de nervio difícil de roer.

¿Te costó leer este fragmento y recrearlo en tu mente?

Este párrafo hace parte del relato Mi extraño fetiche, publicado en la antología Mi San Valentín Sangriento y escrito por Chizu Chan. Si quieres conocer la reseña o descargar el libro, puedes acceder a la entrada aquí.

Volviendo al tema del relato con el cual abro, su contenido homosexual, fetichista, canibalesco y «gore» puede resultar ofensivo e imposible de digerir para algunos lectores, incluso para escritores experimentados de mentalidad liberal.


"El escritor contra la conciencia, los valores morales y la ética"

¿Cuál es la razón por la que hoy en día un tema en la literatura para algunos pueda ser considerado tabú, poco atrayente, dantesco o hasta inmoral?

Por ejemplo, en la pagina El asombrario encontramos una publicación titulada 10 libros infantiles con mucho orgullo (gay), que invito a leer. En su articulo el autor aborda el tema desde un punto neutral, sin entrar en discusiones morales ni cuestiones éticas.

En cambio, en el blog Tierra Literaria el tema es titulado Lo que faltaba: libros gays para niños. También espero que la lean y presten atención al interminable debate que se desató en la sección de comentarios. Es interesante la disparidad de los títulos ¿Verdad?

Cualquiera puede llamar ignorante, homófobo y retrógrado al autor de Tierra Literaria, puesto que como dijo Oscar Wilde "Un libro no es moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos"

Sin embargo, si abriese ahora mismo un concurso literario cuya temática fuese el erotismo homosexual o el sexo con menores de edad ¿Cuántos estarían dispuestos a participar de forma abierta?

En cambio, si el tema es la guerra ¿Los postulantes serían mucho más?

¿Qué diferencia hay entre el primer concurso y el segundo? Seamos honestos, podemos describir con pelos y detalles un ambiente bélico de sangre y explosiones, pero cuando se trata de una relación sexual penetrante entre un adulto y un niño lo pensaríamos dos veces ¿No es así?

La razón es que está de por medio el desarrollo moral y ético del escritor, el cual está definido por las condiciones sociales, culturales, ambientales, religiosas y educativas en las que ha sido formado. Es decir, la moral y la ética, ambas muy subjetivas, en algún momento deberán hacer frente al maravilloso libertinaje que ofrece la palabra escrita y su mundo sin barreras, que lo puede con todo sin derecho a la censura; al fin y al cabo «un libro no es moral ni inmoral».

"Los valores, la ética y la moral frente al escritor"

¿Qué es la moral y la ética?

Definir y separarlas es casi imposible, pero para ser prácticos, tratan sobre el comportamiento del ser humano en la sociedad y lo que define las acciones como buenas o malas.

Desde mi punto de vista, para la mayoría de los escritores este planteamiento filosófico queda relegado al fin único del escribir como un arte, independiente de razonamientos axiológicos y sin detenerse en dilemas sobre qué opinarían Kant, Aristóteles o el mismo Nietzsche. Es como si el pintor no plasmara a una mujer desnuda porque alguien lo tildaría de obsceno. No, él solo desea dibujar.

La anterior afirmación es verdadera hasta cierto punto, pues detrás de las letras, y aunque muchos lo nieguen, el autor plasma una opinión y una visión muy personal de su propio mundo. Un mundo en el que se fusionan escritor y obra como un todo, y donde el mensaje principal puede estar escondido o ser tan claro como un cartel de neón. 

Y es que, a pesar de que los escritores nos jactemos defendiendo una postura ajena a cualquier moralidad, esta siempre está allí.  

Para ser más específico, cuando escribimos ponemos en marcha nuestro «sistema de valores», con lo que pocas veces, o nunca, trataremos temas hacia los que no sintamos cierta empatía, ya sea porque tememos ser rechazados o juzgados, de pequeños nos enseñaron que aquello era malo; o porque nuevos valores (religiosos, políticos) han replanteado nuestra manera de pensar. Cualquiera que sea la razón, la conciencia, que actúa como una brújula, nos guía sobre qué podemos/debemos o no escribir y de una u otra forma es causal de bloqueo para el escritor.

Del otro lado están los escritores que no se detienen a pensar en cuestiones axiológicas ni tienen límites para su creatividad. Argumentan que los temas «tabú» son parte intrínseca de la sociedad y escribir o no sobre ellos no va a cambiar la realidad del mundo, además, al abordar el tema, los escritores no están haciendo otra cosa que su trabajo. Otros mantienen su postura de que «es fantasía» y demuestran que la creatividad no puede ni debe tener límites.

No es correcto juzgar a uno u otro, pues ambos tienen la razón, aquellos cuya conciencia les impide tocar ciertos puntos sensibles y los que pueden hacerlo sin problema. Al fin y al cabo, la conciencia es para juzgarnos a nosotros mismos y no a los demás.

Sin más, el autor es libre sobre lo que desea escribir, pero deberá enfrentarse a la dinámica del lector, que de acuerdo a su propio «sistema de valores» aceptará o rechazará lo leído.

Traigo a colación dos escritores franceses que fueron más allá y publicaron dos libros que harían ruborizar al Marqués de Sade. Tratan sobre un pedófilo obsesivo y un asesino serial encantado por las mujeres muy jóvenes, entre las que aparece su propia hija.

Tras el escándalo posterior a la publicación de los libros, los críticos literarios sostuvieron que son ofensivos y peligrosos y los califican como «asquerosos, inaceptables, pornográficos, y sobre todo, absolutamente carentes de merito literario».

Uno de los autores defendió su novela «Por supuesto, yo sabía que era un tema sensible, pero no pensé que todas las asociaciones que luchan contra la pedofilia iban a estar en mi contra. Mi personaje es un tipo desagradable, pero el libro no lo celebra; en todo caso, muestra la complacencia que rodea la pedofilia. A mi modo de ver, es una crítica a la sociedad».

Para concluir... ¿Los escritores deberán escribir para complacer a una sociedad condicionada por su propio código deontológico? ¿Debe el escritor detenerse cuando el argumento de su historia vaya en dirección contraria a su sistema de valores? ¿Somos capaces de bloquear ese botón de censura de nuestro subconsciente y escribir de aspectos en los cuales nos sintamos incómodos?

¿Cuál es tu postura? Quisiera saber qué piensas
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Harry Potter y Chéjov: una pareja explosiva

Cuando hablamos de la pistola de Chéjov, nos viene a la mente un rifle colgado en la pared de una sala, listo para ser descargado en cualquier momento y con la capacidad de producir mucho daño.


"Relación entre el recurso de chejóv y las aventuras de Harry Potter"
Imagen extraída de Shirtoid

Desde que Antón Chéjov emitió tal concepto, muchos escritores lo piensan dos veces antes de llevar a cabo descripciones demasiado detalladas de un escenario o de incluir personajes secundarios. J. K. Rowling llegó más lejos y fue capaz de crear una obra cargada de pistolas por todos lados. Tal fue el alcance de esta escritora, que su travesía le dio para publicar hasta siete libros con las aventuras del chico Potter. Algunas veces imagino la pared de Rowling así:


"Ejemplo de la pared de Rowling, autora de Harry Potter"


Es interesante analizar cómo una historia cuya temática no es digna de mi devoción incluye tantos recursos y estrategias para entrelazarlo todo de una forma tan infantil como excelente. Por esa razón, Chéjov y Potter se la llevan muy bien.

¿Por qué decidí dejar de leer a Harry Potter?

Lo que muchos no saben es que la pistola de Chéjov puede presentarse de muchas maneras, por lo que he decidido consolidarlas en Las Leyes de Chéjov.

Armería de Chéjov

Sucede cuando el autor introduce varias o incluso demasiadas pistolas de Chéjov en una historia. En Potter hay tanto armamento que me cansaría de enumerar.

El espejo de Erised, que en un principio se mostró como un reflejo de los deseos más profundos del corazón del hombre, en verdad tenía un encantamiento con el cual Dumbledore había ocultado la piedra filosofal.

La cicatriz de Harry le advierte de la presencia de Voldemort, le permite ver lo que Voldemort está viendo y finalmente se revela como el Horrocrux accidental de Voldemort en Harry.

El bezoar, brevemente mencionado en la primera clase de pociones de Harry, es utilizado en el libro 6 por Harry para salvar a Ron después de que bebe una botella de aguamiel envenenada. También se utiliza como una pista sobre la identidad del Príncipe Mestizo.

Probablemente el récord se lo lleva el Desiluminador de Dumbledore. Introducido en el primer capítulo de la serie, hace un cameo en el libro 5 y termina convirtiéndose en fundamental para la trama cuando Ron lo usa en el sótano de los Malfoy.

La Snitch del primer partido de Quidditch de Harry se perdió por casi seis y siete libros antes de ser útil para algo más que ser una captura impresionante, pues contenía la Piedra de la Resurrección.

Hagrid dice que su moto voladora pertenece a Sirius Black; Sirius no se menciona de nuevo hasta el libro 3 y de la propia moto no vuelve a saberse hasta el libro 7.

Los colmillos del Basilisco. El veneno del basilisco es una de las pocas maneras de destruir un Horrocrux. Cuando Harry usa la espada de Gryffindor para matar al basilisco, esta se impregna con dicho veneno. Dumbledore después usa la espada para destruir el Horrocrux del anillo, Ron lo utiliza para destruir el Horrocrux del guardapelo de Salazar Slytherin, y Neville lo utiliza para destruir a Nagini. Al final. Hermione utiliza un colmillo del basilisco para destruir el Horrocrux de la Copa Hufflepuff.

Los túneles que conducen fuera de Hogwarts, y el Mapa del Merodeador. Harry utiliza los túneles para llegar a Hogsmeade dos veces guiado por el mapa. El túnel que está bajo el Sauce Boxeador se utiliza para llegar a la Casa de los Gritos, construida para ocultar a Lupin fuera del castillo cuando hubiese luna llena. Después de que el mapa es confiscado por Lupin, este se da cuenta de que Pettigrew está vivo (en la película, Harry le dice a Lupin que vio a Pettigrew en el mapa, despertando sus sospechas). El mapa resulta haber sido escrito por el mismo Lupin junto con Sirius, Pettigrew y James Potter, Al finalizar, el mapa es usado por Ron y Hermione durante la batalla de Hogwarts.

La foto del periódico de las vacaciones de la familia Weasley es usado por Sirius Black para darse cuenta que Pettigrew está vivo.

Pistolero de Chéjov

Cuando la pistola de Chéjov, en vez de ser un objeto, es un personaje que se introduce de manera sutil y que más adelante adquiere un valor importante para la trama. En Potter no hay un pistolero, hay todo un ejército.

Pistolero ausente de Chéjov

Si la historia de fondo de un personaje principal incluye a un amigo, pariente, conocido o amante que está ausente, pero no muerto, con el tiempo esa persona aparecerá para crear conflicto.

En Harry Potter tenemos a Bartemius Crouch Jr. Todos creían que había muerto en Azkaban, pero el tipo escapó gracias a que cambió de lugar con su madre tras beber una poción multijugos.

Peter Pettigrew, quién también se creía muerto, en realidad se había transformado en un ratón porque era un animago.

Ejército de Chéjov

Cuando el autor describe algunos o incluso demasiados personajes con la función de ser Pistoleros de Chéjov.

La Señora Figg, se introduce como niñera de Harry y oímos poco de ella. Más adelante se nos revela que es miembro de la Orden del Fénix y es la protectora del chico mientras viva con los Dursley. Además, participó en el juicio contra Harry testificando a su favor.

Gellert Grindelwald es apenas nombrado en una tarjeta de rana de chocolate y no aparece sino hasta el libro 7, cuando Voldemort lo busca para que confiese donde se encuentra la varita de saúco.

Petunia Dursley, la malvada tía de Harry. Durante todo el libro se nos muestra como parte de esa familia abusiva y maltratadora, pero en el libro 5 se revela que posee la sangre de Lily (la madre de Potter) y por esta razón, durante su presencia, lo protegería de Voldemort hasta que fuera mayor de edad.

Scabbers, el ratón de Ron. Más adelante se muestra su verdadera identidad y la importancia que adquirió en la historia del libro. En verdad era el animago Peter Pettigrew, el traidor.


Boomerang de Chéjov

Cuando una pistola de Chéjov se ha utilizado una vez y vuelve a aparecer en escena más adelante.

Las tarjetas de la rana de chocolate, que en La piedra filosofal funcionan para informar a los personajes sobre Nicolas Flamel, en Las reliquias de la muerte vuelven a aparecer para mostrar a Grindelwald.

El comunicado de expulsión por el uso indebido de la magia fue enviado por Mafalda Hopkirk en el segundo libro. El personaje hace su aparición en el libro 7, cuando Hermione usa su pelo en una poción multijugos para infiltrarse en el Ministerio.


El espejo doble de Sirius Black, que es un regalo para Harry, más adelante cae en manos de Abeforth Dumbledore quien lo usa para ayudar a los chicos en Las reliquias de la muerte.


Aula de Chéjov

Cuando los personajes usan, por azares del destino y por casualidad, justo lo que aprendieron en una clase (casi siempre de ciencias).

Este patrón se repite a través de todos los libros una y otra vez, y con frecuencia es Hermione la víctima.

El efecto curativo de las mandrágoras es enseñado por la profesora Sprout en clase y más adelante se usa en la Batalla de Hogwarts.

En el primer libro, Snape interroga a Harry y una de las preguntas es sobre bezoares. En el sexto libro se utiliza para salvar la vida de Ron. Harry recordó la clase de Snape y le da de beber el bezoar.

Exhibición de Chéjov

Todo objeto que el escritor exhiba en un museo y que se encuentre protegido por guardias fuertemente armados, sistemas láser de seguridad o una caja de cristal, tarde que temprano debe ser robado. De lo contrario, el autor no debería dedicar tiempo en su descripción.

Si un grupo de turistas está viendo el objeto, durante el corte de luz o distracción será robado.

Broma de Chéjov

Cuando una broma o chiste cumple una doble función, pues da pie a una situación o evento importante para la historia.

En La cámara de los secretos, el Armario Evanescente fue usado por Nick Casi Decapitado para distraer al conserje Filch y conseguir que Harry se librara del castigo (risas). En La orden del Fénix fue usado como broma por los gemelos Weasley cuando empujan a Graham Montague de cabeza en el armario (risas). Para nuestra sorpresa, el Armario Evanescente resultó estar vinculado con otro armario en la tienda Borges y Burkes, y es usado por Draco Malfoy para que un grupo de mortífagos entren a Hogwarts.

La suscripción de Hermione a muchas clases genera situaciones graciosas, pues da la impresión de aparecer de improviso frente a Harry y Ron en los momentos menos esperados (risas).  Más adelante, cuando salvan a Sirius y a Buckbeat, nos damos cuenta que ha estado usado un giratiempos (que le permite viajar en el tiempo, valga la explicación). 

La Sala de los Menesteres es introducida por primera vez de forma graciosa cuando se convierte en un baño con orinales, pues Dumbledore necesitaba un baño en la madrugada (risas). Más adelante se convierte en el cuarto más importante de Hogwarts.

Regalo de Chéjov

Es cualquier objeto o artefacto que es recibido como un regalo u oferta y más adelante se presenta como vital para la trama.

Harry Potter recibe una infinidad de regalos que más adelante le son útiles: el 25 de diciembre recibe como regalo de parte de Dumbledore la capa de invisibilidad, la cual sería sobreexplotada en cada libro,  Hagrid le regala una flauta que Harry usa para dormir a Fluffy, también tenemos una saeta de fuego enviada por Sirius Black y que usará en el Torneo de los tres magos.

En el testamento de Dumbledore todo es un regalo de Chéjov: la snitch dorada que contiene la Piedra de la resurrección, El Desiluminador de Ron, y el libro Los cuentos de Beedle el Bardo que dejó a Hermione.

Habilidad de Chéjov

Los personajes están capacitados en cualquier tipo de habilidad, conocimiento o destreza que les será de utilidad en algún momento de la historia.

Al ser Harry Potter una saga estudiantil, la mayoría de habilidades que demuestran los personajes son aprendidas en clase, por lo que cualquier hechizo usado puede darse por bien servido.

Un buen ejemplo es la habilidad de Ron para jugar ajedrez y su utilidad en la protección de la piedra filosofal. 

Estudio de Runas antiguas fue uno de los cursos selectivos de Hermione, cuyo conocimiento le fue de utilidad para traducir el libro Los cuentos de Beedle el bardo, regalo de Dumbledore.

Noticia de Chéjov

Cuando los personajes escuchan una noticia en la radio, periódico o televisión (en la mañana mientras desayunan o en el cine, algo rutinario) pero que en su momento no parece ser importante, incluso puede pasar desapercibida por ir acompañada de comerciales o otro evento llamativo. 

En Harry Potter y la piedra filosofal el periódico El Profeta menciona un robo en Gringotts que resultó un intento de Voldemort por robar la piedra filosofal

Volcán de Chéjov

Si incluimos un volcán en nuestra historia, este por obligación tendrá que hacer erupción en algún momento.

En Potter no encontramos volcanes, gracias a Dios.

Leyenda de Chéjov

Si a los protagonistas se les narra alguna leyenda, mito o cuento de hadas, podemos garantizar que es verdadera o tendrá algo de cierta y los personajes tendrán que lidiar con ella.

En Harry Potter y la Cámara secreta, la cámara en si es un mito descartado por el profesor Binns durante su clase.

Arma prohibida de Chéjov

Por regla, cuando se advierte no tocar ni accionar un botón o una palanca, en algún momento de la historia alguien lo hará, de lo contrario no se enfatizaría en su riesgo.

Como un último consejo, recomiendo no intentar incluir el recurso de Chéjov si no tenemos experiencia con tramas complicadas. Si por el contrario somos del tipo de escritor que introduce pistolas por todos lados, corremos el riesgo de desviar la atención del lector, que buscará con insistencia coherencias y relaciones donde no las hay.

Este hecho sucedió con el personaje Mark Evans, un muggle que no tendría mayor importancia de no ser porque tiene el mismo apellido de soltera que la madre de Harry Potter. Esta casualidad hizo que muchos lectores esperaran algo del personaje y fue necesario que Rowling admitiera no existir relación alguna entre ambos. Solo fue un nombre que se le ocurrió
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