Por fin se ha terminado el 2016 y lo único que puedo decir es... ¡Gracias a Dios!



Ha sido un año demasiado difícil, con una carga emocional que me afectó hasta el punto de no querer escribir nada y que intenta arrastrarme consigo. Cuando digo que no escribo nada, es nada. Durante las últimas semanas no quise actualizar el blog ni enviar correo a los suscriptores. Ofrezco disculpas.


Si has llegado hasta este punto es porque quizás ya leíste las dos entradas anteriores que sirven de abrebocas: Lo que deberías saber antes de matar a tus personajes y La muerte de tus personajes y sus emociones: el duelo. Si no lo has hecho qué estás esperando. Aprovecho para recomendarte Lecturonauta, el blog de Guillermo Jiménez, en el cual se aborda la literatura desde un aspecto psicológico. Muy recomendado para los que no deseamos dejar ningún cabo suelto en la caracterización de nuestros personajes. Pero, si en cambio quieres dotar a tus personajes con algún trasfondo traumático no dudes en echarle un vistazo a esa entrada.

Esta semana recibí mi dosis de Ana Katzen sobre Cómo escribir peleas increíbles y debo decirles que me vino como anillo al dedo, teniendo en cuenta que estoy participando del NaNoWriMo con una historia en la que de vez en cuando los personajes se lían a golpes, rayos de energía y cuanta patraña pueda aparecer en una pelea de superhéroes. Sin embargo, se me cruzó por la mente la «novedosa» idea de deshacerme de uno de los personajes. Al fin y al cabo eso es lo que está de moda ¿O no? Y como dijo un sabio regordete… todos deben morir. 

Y si deseas saber más sobre cómo describir el duelo de los personajes en tus historias, en este artículo colaborativo para Lecturonauta amplío el tema.

Si alguien sabe quién es el autor de esta imagen...
por eso de los derechos

Noviembre es especial por muchas razones. Se celebra el cumpleaños del Monstruo de las Galletas; se celebra el día del sándwich, de las donas, de los dulces, del pan hecho a mano; este noviembre Donald Trump podría ser presidente; se celebra el día del baloncesto, el día de los rayos X y hasta el día de quedarse en casa sin estar enfermo. Pero lo más importante es que es el Mes Nacional de la Escritura de Novela, que en pocas palabras significa… NaNoWriMo. Escribir una novela en 30 días.

Desde hace algún tiempo varios escritores y amigos me han escrito para preguntar sobre las historias alternativas o ucronías

¿Qué pasaría si Kennedy no hubiese sido asesinado?
Una ucronía no es más que es un tipo de ficción especulativa en el que uno o más eventos históricos se desarrollaron de manera diferente a lo que en verdad ocurrió en el mundo real. Para saber en qué consiste y cómo se escribe una ucronía, Álex, de Inteligencia Narrativa, nos lo explica en esta entrada. Además, nuestro amigo  Alejandro Valentín nos regala 21 formas de crear una historia alternativa.

Se acerca el NaNoWriMo, y, en vez de estar preparándome para hacerle frente este noviembre, me encuentro poseído por un deseo ferviente de investigar sobre los mentores literarios. Esta necesidad, que nació tras algunas asesorías brindadas por medio del chat de Facebook, confirmó mis sospechas. Soy un pésimo mentor. Y es que lo he intentado, en serio, pero no es fácil, más cuando apenas tienes tiempo para ti mismo. ¿Si no escribes un carajo en tres días, como diantres voy a decirle a otra persona que lo haga? Una cosa es sentarte sin presiones a redactar una entrada del blog o un tema del Taller literario y otra muy diferente es cumplir con las expectativas de tu pupilo. Leer relatos, manuscritos y dar un consejo implica dedicación. Y en estos días es justo lo que me hace falta. Pero entrando en calor, empezaré hablando del significado de mentor.


La palabra mentor proviene del poema épico La Odisea de Homero y es el nombre de uno de los personajes. Mentor quedó a cargo de la educación de Telemaco, el hijo de Ulises, cuando este partió a la guerra de Troya. Con el paso del tiempo, y ante el no regreso de Ulises, Telemaco parte en un viaje por toda Grecia en su búsqueda, siempre bajo el tutelaje y auspicio de Mentor

Sé y entiendo que muchos no leerán nunca esta entrada y que algunos terminarán indignados por mis palabras. Incluso estoy preparado para recibir los comentarios de quienes me tomen erróneo, pero durante algunas semanas estuve dándole vueltas al tema y creo que es justo y necesario. Ya es hora de dar la cara y aceptar que la literatura fantástica y la literatura adulto juvenil poseen un tinte racista.


O cómo descubrir el registro apropiado.


¿En serio?

Hace unos días, mientras investigaba un poco para Héroes de cajón y terminaba las preparaciones del Taller literario en línea, que realicé con mis suscriptores en el 2016, no pude dejar de pensar en el hecho de que una misma historia puede variar si el autor decide cambiar el registro o tono con el que la está contando.
Nos confundes, Piper. 
Sí, tienes razón, hombre confundido, seré más específico.

Cuando escribía Héroes de cajón comprendí que en vez de enfocarme en las habilidades o poderes de los personajes, la trama debía girar en torno a qué pasaría si se contara en un entorno más subdesarrollado, más latinoamericano, más Colombiano.

Por la personalidad de la protagonista decidí que la mejor opción para mi novela era el narrador en primera persona, pues me permitió inyectarle cierta dosis de humor y sarcasmo al relato y mayor libertad en los diálogos. Sin embargo, en algunas escenas sentí que debería usar el tercera persona y ser más dramático. 

Tras pensarlo mejor llegué a la conclusión de que con este cambio de tono solo lograría darle un vuelco a mi historia. Pasaría de ser un Civil War: Capitán América (Nótese la combinación casi desapercibida de idiomas) a un Batman vs Superman.


Pero... ¿Qué es el tono cuando escribimos?

Cuando hablamos del tono literario de un texto nos referimos a la actitud del narrador hacia lo que él o ella narra. En otras palabras, el tono es la emoción principal que reflejamos al escribir.

Veamos el siguiente GIF para entrar a trabajar con esto de los tonos.

No te burles... no te burles...
Tono jocoso.

—¡Oye!... ¡mira que!... ¡ja, ja, ja!
—Ya, cuéntame. Qué pasó.
—¡Es que es muy chistoso! ¡Un viejito hoy en la piscina se dio un porrazo cuando se fue a tirar!
¡ja, ja, ja! —Carlos se retorció en su silla y se le escapó un pedo—. ¡No me digas!

Tono sombrío

—¿Por qué estás tan serio? —preguntó mientras servía la mesa con lentitud—. No has dicho ni una sola palabra.
—Es que hoy sucedió algo terrible en el club. Un hombre ya anciano sufrió un accidente al resbalarse.
—Oh, que horrible.
—Sí, creo que se fracturó la cadera.

Ahí encontramos una misma historia en dos tonos diferentes, pero, ¿Por qué es importante el tono en que escribamos nuestras historias? Porque a medida que vamos escribiendo, empezamos a sentirnos cómodos en un registro específico y así vamos puliendo nuestro estilo literario.

¿No me crees? Quizás si lees lo que dijo el escritor Mario vargas Llosa de su novela, Pantaleón y las visitadoras, te de una mejor idea de la importancia del tono:

La historia está basada en un hecho real —un «servicio de visitadoras» organizado por el Ejército peruano para desahogar las ansias sexuales de las guarniciones amazónicas—, que conocí de cerca en dos viajes a la Amazonía —en 1958 y 1962—, magnificado y distorsionado hasta convertirse en una farsa truculenta. Por increíble que parezca, pervertido como yo estaba por la teoría del compromiso en su versión sartreana, intenté al principio contar esta historia en serio. Descubrí que era imposible, que ella exigía la burla y la carcajada. Fue una experiencia liberadora, que me reveló —¡sólo entonces!— las posibilidades del juego y el humor en la literatura. A diferencia de mis libros anteriores, que me hicieron sudar tinta, escribí esta novela con facilidad, divirtiéndome mucho, y leyendo los capítulos a medida que los terminaba a José María Gutiérrez, y a Patricia Grieve y Fernando Tola, mis vecinos de la calle Osio.

Ahora te entiendo mucho mejor, Piper. Continuemos con el siguiente ejemplo:

¿De cuántas formas y en qué tonos se puede narrar la historia de un hombre que pretende crear y dar vida a otro ser semejante a un humano?

De muchas formas. Podría ser una novela infantil, como Pinocho; un relato de terror, como Frankeinstein; una historia fantástica como El joven manos de tijeras, o un relato filosófico como Las ruinas circulares de Jorge Luis Borges. Mismo tema, diferente tono.

urantiansojourn.com
La elección del tono depende de la personalidad del autor y sus intenciones. 

También es recomendable el uso de diferentes tipos de tonos en una misma historia, con lo cual se puede crear una sensación de ritmo y se mantiene interesado al lector. Ahora veamos otro ejemplo, pero esta vez en el cine.

¿De cuántas formas y en qué tonos se puede narrar el tema de los campos de concentración?

Puede usarse un tono tierno y cómico como en la película La vida es bella, de Roberto Begnini, o el crudo y real de La lista de Schindler, de Steven Spielberg.

Existen diferentes tonos, pero los más comunes en la literatura son:

· El tono trágico 

· 
El tono irónico

· 
El tono paródico

· 
El tono íntimo 

· 
El tono jocoso 

· 
El tono serio 

· 
El tono formal 

· 
El tono informal o familiar 

· 
El tono moralista 

· 
El tono realista 

· 
El tono idealista 

· 
El tono melancólico 

· 
El tono sombrío 

· 
El tono condescendiente 

· 
El tono parco 

· 
El tono periodístico 

Debes sentarte, y, como dijo Vargas Llosa, liberarte en el tono que mejor te dé. Quién sabe, quizás esa obra de arte que duerme en el cajón de tu cuarto solo deba ser escrita de forma diferente. Incluso, ahora que lo pienso, muchas de las dificultades y bloqueos que presentan varios escritores que acuden buscando una asesoría se deben a que no están usando el tono adecuado en sus historias o, por el deseo de seguir a su escritor favorito, tratan de escribir imitando el tono de otro escritor.

¿Y tú? ¿Qué tono o tonos estás usando en tu última historia? 
Hola a todos. Confieso que llegué a pensar en abandonar el blog e incluso estuve dispuesto a no redactar esta entrada, pero aquí estoy, dejando al descubierto mi tristeza tras la pérdida de mi bebé David Santiago.

Nunca te olvidaré, hijo.
Durante días permanecí sentado frente al computador preguntándome si era necesario. Si mi vida íntima y mi dolor merecían ser del escarnio público (solo cuando estás del otro lado del puente supones que mereces ser el centro de atención y que tu yugo debe ser llevado por los demás).

Sin embargo, hubo un grupo de personas, algunos suscritos al blog y otros conocidos del gremio literario, que enviaron su mensaje de apoyo y demostraron ser humanos antes que artistas. En ningún momento pienso que esta entrada sea dedicada a ellos, pues la situación no da para ello, pero por alguna razón no puedo hacer el de la vista gorda. 

Bueno, empezaré por un relato. Antes de que lo leas aclaro dos cosas: no soy poeta ni sé escribir poesía, y esto fue lo único que la aflicción me permitió plasmar. No tiene nombre, pues aunque titulé el archivo Oda a David Santiago, no es una oda, es más que eso... es mi arrepentimiento por no haberle dedicado el tiempo que mi pequeño se merecía.

─Ten cuidado, me lastimas.
─Lo siento… ─murmuró, disminuyó la fuerza del abrazo y volteó el rostro hacia la nada─. Lo siento, no quise…
─No te preocupes ─sonrió─. ¿Estás llorando?
─No… no… es que me harás mucha falta.
─Y tú a mí, pero así es la vida. Que no te avergüence llorar. Desahógate. Más adelante lo comprenderás.
El padre gimió y lo tomó de las pequeñas manos, que se mantenían cerradas.
─¿Cuidarás de mí?
─Cómo crees ─volvió a sonreír el pequeño─. Recuerda dos cosas, papá. La primera, que estoy durmiendo y no tengo conciencia de lo que ocurre en el mundo. Y la segunda, que estás soñando y esta conversación es lo que quieres oír, no la realidad. Lo único que puedo prometer es que nos encontraremos algún día en el paraíso. Solo debes asegurarte de llegar con mamá y mi hermano.
─Te… te lo prometo ─las palabras escapaban lacerantes y las lágrimas caían como una catarata de lava por sus mejillas─. Los cuidaré.
─No te preocupes por mí. El sufrimiento terminó y nunca olvidaré el tiempo que estuve a su lado.
─Pero fue demasiado corto…
─Quizás para ustedes, para mí fue el tiempo perfecto… adiós.
El padre despertó sollozando y se percató de que su esposa no dormía ni se encontraba en la habitación. Se levantó con cuidado, secando su rostro con la manga de la camiseta. Caminó hasta la sala, en donde la encontró abrazada a la pijama de su pequeño bebé.
─Siempre te amaré… ─Fue lo único que susurró.

Algunos dirán que en mi lugar habrían creado algo mejor, pero les aseguro que no todos los días tienes este tipo de pérdidas y un hijo merece más que un simple escrito por hermoso que sea (el escrito). Merece todo el amor, acompañamiento y dedicación que el ser humano pueda brindar, pues son un regalo de Dios.

También quiero compartir el relato que mi buena amiga, Ana Behibak, me envió...

Adiós hijo mío
Hijo mío, fruto de mi vientre,
como lastima ya no tenerte,
tras ver tu cuerpecito inerte
en los brazos de la muerte.
Ha sido espantosa la jornada,
y hoy mi ahogada melancolía,
con la ausencia de tu mirada
se ha convertido en una agonía
¿Cuándo podré volver a verte
entre mis brazos, mi pequeño
y besarte tu rosada frente,
sin que sea sólo cruel sueño?
Esto a Dios le he preguntado,
mas respuesta no me ha dado
que mi dolor haya erradicado
y continua el duelo guardado.
Ya nada vale, y no sólo lo digo,
también llorando al cielo le grito,
¡Vuleve a mi cálido abrigo
y acaba mi dolor infinito!
Ven bebé, mi pequeño crío,
ven, con mami, te daré abrigo,
ven, ¿no ves que sólo río
soñando contigo?
¿No sabes del amargo dolor
que deja tu ausencia, mi amor?
Háblale luna, de mi melancolía,
dile que aún me pesa su ausencia,
que mi calma dejó de ser mía,
desde que no la llena su presencia.

Para los que no la conocen o no recuerdan, Ana Behibak es una escritora argentina que colaboró en el blog con la entrada Maquilla tu relato. A Ana, mil gracias.

Les confieso que a estas alturas no me importa demasiado el blog, el SEO, las redes sociales o el número de seguidores. En estos momentos mi atención está centrada en mi familia: en mi esposa Claudia y mi hijo mayor, Juan Esteban. Y aunque no lo crean, me duele cada segundo que dejé de dedicarle a David Santiago por encontrarme leyendo un artículo o escribiendo para Internet.

Algunos dirán que estoy siendo llevado por el dolor y que es parte del duelo, pero con tristeza recuerdo una ocasión en que le di el biberón y leía una entrada de un blog al mismo tiempo. Dios, en que pensaba.

Para terminar, doy un consejo que puede ser mal recibido por algunos e ignorado por otros: la fama, el reconocimiento y el placer de ser escritores nunca reemplazará el tiempo, las experiencias y los recuerdos de compartir con nuestros seres queridos, sea tu hijo, tu hermano, tu madre o quien sea. Por eso los invito a gozarse cada segundo con ellos, porque bien puede ser el último.

Y si no me crees, yo era de los que pensaba que los hijos se le morían a los demás, no a mí.

No puedo irme sin agradecer a Ana Behibak, Javier Valladolid, Atico Prospere, Maria Teresa Fandiño Perez, Marian, Maria Josefa González, Eliseo González Yncio, Ulises Cardenas, Paula Triedes, Hölle Muse Königin Wieder y quien se quede por fuera. A todos ustedes, mil gracias y muchas bendiciones en sus vidas.

En cuanto a lo que han enviado correos preguntando sobre el taller literario en línea y la continuidad del blog: el taller continúa abierto recibiendo relatos y haré lo posible por publicar una vez a la semana o reciclar entradas antiguas. No lo sé... solo sé que mi hijo está por despertar y es sábado.
Amigos del antro, amigos de Piper, conocidos, visitantes ocasionales y accidentados.


Sé y entiendo que pareciera como que he desaparecido de la faz de la tierra, si es que soy tan importante como para que extrañen mi prolongada ausencia, pero una serie de situaciones personales me obligan a detener por corto tiempo, ruego a Dios que así sea, la publicación en el blog y cualquier otra actividad relacionada.

¿La razón? Los que desde hace tiempo me siguen sabrán que tengo un pequeño de apenas un mes de nacido y es la nueva joya del hogar. Pues ese hermoso bebé está enfermo y hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos...

Es muy duro siquiera escribirlo y deseo que ninguno de ustedes pase por esta situación jamás.

Mi esposa y yo hemos dejado a mi otro hijo de 3 años con mi mamá y nos encontramos en otra ciudad. Sin computadora, sin mente para otra cosa y con el corazón puesto en la esperanza de que pronto saldremos de esta con la gloria de Dios.

Pido perdón por esta entrada un tanto acelerada y torpe pero estoy escribiendo desde el teléfono móvil.

Sin más, el plazo para la recepción de los relatos del Taller literario queda abierto hasta próximo anuncio,  por lo que si aún no lo han terminado, esta es la oportunidad.

Mil disculpas y si me ven participando en redes sociales, son publicaciones programadas con anterioridad. No. No he muerto, pero esto se le parece.

Dios los bendiga y que viva mi hijo.

Piper Valca 
En conmemoración del primer año del blog Antro Narrativo, es mi deber celebrarlo por lo alto, y qué mejor que con un Taller literario. Sí, sé que era uno de los pendientes y que prometí el taller el año pasado, pero ya cada pieza del reloj está articulada y el engranaje funciona a la perfección.


¡Estamos de fiesta! Bueno, yo no. Tengo mucho trabajo. ¡Pero ellos sí! ¡UUUHHHHH!

En estos momentos los suscriptores, los grandes beneficiarios del taller, deben estar relamiéndose y preparándose para esas espléndidas semanas de aprendizaje asistido.

Y tú que esperas, lector desprevenido... 

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TALLER LITERARIO

Objetivo del taller: cada participante logrará perfeccionar su técnica literaria y obtendrá un relato de calidad, al tiempo que reconocerá y prácticará los fundamentos para actuar como un lector beta.



Objetivos específicos:

  • Identificar las características, funciones y objetivo de los lectores beta.
  • Aprender a realizar un informe de lectura beta.
  • Mejorar las técnicas narrativas y creativas.
  • Perfeccionar y lograr un relato de calidad.


Temas a tratar: 

  • El lector beta: sus características y la solicitud de lectura
  • Creación, caracterización y manejo de personajes
  • Polifonia: voces y diálogos
  • Descripciones acertadas
  • Focalización o puntos de vista
  • El cronotopo
  • La verosimilitud
  • Corrección ortotipográfica y de estilo
  • Tema, conflicto y trama.

Bases del taller:

1. La participación es libre.

2. Cada participante empezará presentando un relato inédito de temática libre, siendo tan solo necesario especificar el género literario. Preferible los géneros ciencia ficción, terror, humor y fantasía, pero no es camisa de once varas. Si escribes drama también puedes participar (Este relato será con el que se trabajará la primera parte del taller, así que esmérate).

2. La extensión será de máximo 6 hojas, escrito en Arial 12.

3. Plazo para enviar el relato: 02 de octubre de 2016.

4. Se enviará por medio electrónico al correo pipervalca@gmail.com, con el asunto TALLER ANTRO NARRATIVO y se adjuntarán dos archivos:

a. El primer archivo es el relato a trabajar durante el taller, que llevará título, seudónimo y relato. 

b. El segundo archivo corresponde a LA SOLICITUD, que consiste en una hoja de preguntas que el autor desea que el lector beta responda sobre su relato. En el próximo boletín, previo al inicio del taller, les enseñaré a solicitar una lectura beta como un profesional.

5. Una vez recibido el relato y la solicitud de cada uno de los participantes, se realizará la primera rotación. El relato, firmado con seudónimo, pasará a ser revisado por el primer lector beta, que será seleccionado según los gustos literarios. (De esa manera habrá mayor afinidad y conocimiento del tema, lo cual facilitará la lectura).

4. Cada lector beta realizará las observaciones pertinentes en documento adjunto de word y responderá a las preguntas que el autor proponga en LA SOLICITUD. Para esta actividad dispondrá de 8 días, es decir, hasta el 10 de octubre de 2016. Después enviará el archivo con las respuestas a la solicitud y los comentarios o sugerencias que crea pertinentes al correo pipervalca@gmail.com con el asunto PRIMERA LECTURA BETA.

5. Tras recibir todos los informes de lectura los enviaré a su autor para que en un máximo de 8 días realice los cambios que suponga necesario. Si lo desea puede hacer caso omiso al informe de lectura. 

NOTA: durante el transcurso del taller recibirán correos electrónicos con consejos sobre los temas (diálogos, personajes, trama, etc) que les facilitará la revisión y corrección de los relatos.

6. Una vez ha hecho los cambios, regresa el relato al correo pipervalca@gmail.com a más tardar el 18 de octubre de 2016. A partir de ahí comenzará una segunda rotación con la misma metodología.

7. El 26 de octubre de 2016 se enviarán los relatos con la SEGUNDA LECTURA BETA al correo pipervalca@gmail.com. (Se repiten los pasos 3 y 4).

8. Tras finalizar esta ronda se dará un plazo de 8 días al autor del relato para terminar de modificar y embellecerlo. El relato final será enviado a más tardar el 3 de noviembre de 2016.

NOTA: los tiempos podrán variar a medida que avance el taller.

9. Los relatos finales serán revisados y se realizará antología con los seleccionados.

10. Se espera la mayor neutralidad y respeto en cuanto a las lecturas así como responsabilidad y cumplimiento de los tiempos establecidos, de esta manera todos obtendrán las lecturas de sus relatos.

Ya deja de perder el tiempo

No lo pienses más y decídete. Cada día es una oportunidad para ser mejores.
¿Qué dices? ¿Que los escritores solo podemos aprender de la lectura de otros libros?

Puede que sea cierto, pero si algo he concluido es que existen diferentes maneras de estimular la creatividad y una de ellas es la observación. Además, los guiones cinematográficos y los libros comparten demasiadas similitudes como para dejar pasar la oportunidad de aprender el uno del otro.

¿Alguno sabe cómo se llama el indio escalador?


Antes de empezar con los consejos y la crítica, aclaro tres cosas: 

Primero, soy un gran admirador de los superhéroes y de los cómics, aunque me inclino más por Marvel. Si no lo crees te invito a leer mis entradas sobre superhéroes. La que habla de los superpoderes y la que enseña a crear villanos.

Segundo, me encantó la película, a pesar de lo que diga la crítica y la vería de nuevo si alguien paga la entrada.

Y para terminar mis aclaraciones previas, durante la lectura podría haber destripe de la película, por lo que si no la has visto te arriesgas por tu propia cuenta.

Empecemos...

Encuentra la motivación

Nadie hace nada porque sí. Esa es la verdad. ¿Cómo haces para que un grupo de desadaptados se unan y salven al mundo?

Muy sencillo, conmuta sus condenas en prisión, ponles un collar explosivo y amenázalos con estallar si no colaboran. ¿Necesitas más motivación? 

Los escritores debemos tener presente, desde antes de empezar a escribir, cuál o cuáles son las motivaciones de nuestros personajes. Incoherentes o no, estas razones son las que los impulsarán a avanzar en la historia y crearán conflicto.

Sacar adelante a su hija es el combustible que necesita Deadshot para hacer parte del equipo, pero no todas las motivaciones son iguales o siquiera poseen algún tipo de moralidad.

¿Cuál es la motivación de Hannibal Lecter? 

Si te parece una actividad un tanto difícil, puedes hacer uso de un interrogatorio, en el que por medio de varias preguntas tu personaje esclarecerá este aspecto. ¿Qué preguntar?

Empezaremos por lo más básico:

¿Por qué haces/hiciste/harás esto o aquello?
¿Quién es el culpable por lo que haces?
¿Tiene algo que ver con alguna situación de tu infancia/adolescencia/ciclo vital?
¿Es inevitable que actúes de esa manera?

A medida que avances con el interrogatorio la verdadera motivación aparecerá tan clara que el personaje tomará un nuevo rumbo.

Personajes inesperados

Vuelvo a preguntar quién sabe o recuerda el nombre del personaje indio que intenta escapar en una cuerda y cuya cabeza explota, quedando cual péndulo en algún momento de la película. Tan solo los conocedores del mundo de DC Comics dirán que su nombre es Slipknot y es un experto en el manejo de las cuerdas.

La gran falla fue que el personaje aparece avanzada la película y Deadshot le pregunta algo. Así como si nada.

¿Y este quién es? ¿Por qué sabemos quienes son los demás pero no tenemos ni idea de este nuevo personaje?

Porque lo incluyeron de relleno, sin presentación previa. Alguien dirá que su participación iba a ser tan corta que no merecía introducción, pero si el morbo de la película es la heterogeneidad de sus personajes, unos segundos de Slipknot no caerían mal. 

Que esto no ocurra en tus escritos. Un personaje no puede aparecer en una escena charlando y participando como si siempre hubiera estado allí.

Recuerda que introducir a un personaje literario es muy diferente, por lo que es necesario tener en cuenta el siguiente consejo:

Minimiza la descripción física de los personajes. Deja que los lectores los conozcan por medio de sus acciones o por la información que suministren otros personajes.

Ejemplo: Su curvilíneo cuerpo se convirtió en mi mayor pesadilla. 

Equilibra la comedia

Oh Harley, si supieras el rato que me hiciste pasar

Lo resumo. las intervenciones cómicas de Harley Quinn fueron tan frecuentes que en algunas ocasiones se encontraban fuera de contexto; además, las carcajadas de algunos espectadores durante la película irrumpían en mi tímpano sin que yo viese u oyese algo siquiera gracioso.

No me maten. Harley Quinn es el alma de la película y sin ella hubiese sido un desastre monumental, pero con tanto protagonismo cualquiera lo habría hecho.

Cuando deseamos introducir humor en nuestros libros, debemos hacerlo con mesura, entendiendo que el humor puede proveernos relajantes párrafos que los lectores disfrutarán y agradecerán, pero que en exceso provocará un desequilibrio en la historia, a no ser que tu historia sea una alocada y desenfrenada comedia.

Bien lo dice H.R.F. Keating.

Y no solo las bromas y los episodios divertidos deberían ser relevantes para el tema principal del libro (por muy ligero que sea) sino que tampoco habrá que olvidar que un buen chiste pierde si a continuación le sigue muy de cerca otro buen chiste. Y ambos pierden gracia si van seguidos muy de cerca por un tercero, también muy bueno.

Lo importante es mantener el equilibrio. El maldito equilibrio.

En la escena en que los personajes beben en un bar y uno de ellos expresa sus sentimientos, se crea un momento dramático, que es opacado y olvidado casi de inmediato por un chiste o comentario de Harley Quinn. A nadie le importa un pepino que el personaje en cuestión haya quemado a su propia familia.

Que los personajes no desaparezcan

¿En qué ciudad se desarrolla la película? ¿Dónde carajos está Batman si el mundo se está yendo al infierno?

Ah, ya sé dónde estaba Batman
Las apariciones del murciélago son contadas. Apenas dos secuencias retrospectivas y una conversación al final, durante los créditos, con media sala desocupada. Consejo: no abandones la sala tan rápido.

Cuando mi hermano se quejó por ello le expliqué que personajes tan profundos e importantes como Batman dejarían en segundo plano al escuadrón, por lo que estuvo correcta su no intervención en la película. Lo que estuvo mal fue que nunca se nos explicó el porqué de su desaparición.

Nuestros personajes no pueden desaparecer así, a no ser que forme parte de la historia y su ausencia sirva para avanzar la trama, o estés escribiendo sobre un secuestro, tu sabrás. 

En la peli, bien podría haberse solucionado este impase de dos formas:

1. Cambiando de escenario y enviando al escuadrón fuera del área de influencia de Batman. Aquí en Colombia habría estado bien contra tanto corrupto.

2. Mostrando, explicando o señalando, de forma directa o indirecta, que Batman se encontraba desaparecido, ocupado, viajando, teniendo sexo, enfermo de Zika, lo que sea...


Orgía de personajes

Sí, orgía. Lo que tanto me gusta. Si algo tienen estas películas sobre equipos y superhéroes es la oportunidad de introducir más y más personajes.

Lo vimos en Los Hombres X y en Los Vengadores. Si fueron buenas o malas películas no es mi decisión, pero en la variedad de caracteres se centra el éxito de esta obra.

En esta entrada explico de manera más detallada cómo controlar un libro con demasiados personajes sin que pierdas el control de ellos.

Recalco, el autor logra salir airoso cuando otorga a cada uno de sus personajes características físicas, psicológicas y sociales diferentes.

Qué bien se ve esta versión animada. Por cierto, ¿Cuál termina siendo el indio de las cuerdas?

Deadshot es un asesino a sueldo y experto en armas, con una hija por quien da la vida, y aunque comparte con Rick Flair habilidades parecidas, son personalidades opuestas que no generan ningún tipo de confusión.

Harley Quinn, además de ser una de las pocas mujeres, es una bufona y una enferma mental, muy diferente a la honorable asiática Katana y la diabólica Encantadora.

El resto de personajes, secundarios todos, son tan diversos que incluyen a un latino lo más de amable, una bestia mal aprovechada y un australiano cliché. Ah, y un personaje indio, usado como relleno para morir sin que sepamos nada de él.

Pero por sobre todos, Amanda Walker, la jefa manipuladora y sin escrúpulos, que hace parecer a nuestros villanos unos santos.

Y Batman y El Joker. Nadie más. (Nótese la acidez en este párrafo).

Entonces, querido escritor, no temas en incluir muchos personajes. Si sigues los consejos que doy en el enlace, defines la voz y el carácter de cada uno, no tendrás ningún problema. ¡Qué vivan las orgías!

Actualización: tras analizarlo muy bien, otro personaje se lleva el premio al de más corta duración: Monster T. ¿A qué no saben cuál personaje de DC Comics es y cuál es su participación en la película?

Los antagonistas deben estar a la altura

El enfrentamiento final, la gran decepción de la película. Confuso y precipitado hasta más no poder. ¿En dónde quedó ese villano que destroza trenes con un movimiento de su mano y lanzaba rayos? ¿Qué pensaba dando patadas y puños a los miembros del escuadrón?

Amigos escritores, como dice John Ostrander, creador del Escuadrón Suicida:

El antagonista siempre debe estar bien definido y es quien provee todo lo necesario para definir al protagonista. El antagonista, por lo general, establece la trama y el movimiento de la historia. 
Gargamel, tú si eras un buen villano
Si algo aprendí de la película en cuanto al villano, es que este debe poseer motivos comprensibles para su actuar, situación que no aparece en la película, en la que Encantadora y su hermano hacen lo que hacen porque... Se me olvida ¿Para qué crean esos monstruos mequetrefes?

La siguiente regla vale para las películas de cómics, pero nosotros deberíamos tenerla en cuenta cuando escribimos:

Una película de cómic es solamente tan buena como su villano principal. 

El clímax de las historias no siempre conlleva un enfrentamiento o lucha, pero si es inevitable en tu libro, ten en cuenta estos rasgos de un antagonista con peso:

1. Siempre está tratando de lograr algo.
2. Actúa por sobre los deseos personales.
3. Debe estar muy motivado para actuar.
4. Debe tratar de evitar algo.
5. Trata de ganar algo.
6. Está dispuesto a adaptarse.
7. Debe ser convincente.
8. Oculta cosas.
9. Está en el camino hacia la meta del protagonista.

Para terminar, se me quedan otros consejos, como la importancia de cerrar todas las subtramas, que algunas muertes de personajes son necesarias y que no siempre se debe profundizar en TODOS los personajes; pero creo que esto es suficiente para decir... Sí me gustó la película.
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