Cómo escribir una historia de detectives: el detective y su compañero

Lo admito, no es mi fuerte, ese tema se lo dejo a expertos como Ana Bolox. Me refiero a las aventuras policíacas. Crímenes, misterios sin resolver, policías ineptos y ladrones. Sin embargo, los que han seguido Antro Narrativo recordarán que en el NaNoWrImO del 2015 me arriesgué a incursionar en el género con la novela La noche de los locos, la cual se encuentra en el tedioso proceso de edición y que, aunque no aborda el tema del detective de forma directa, posee entre sus personajes principales a uno, quien hace las veces de mentor para Melissa Malone, el personaje central. Si todo continúa como lo he planificado, Melissa aparecerá como personaje secundario en otra novela más adelante, cuando Piper Valca sea inmensamente rico y encienda habanos con billetes verdes.

Para ser más claro, el objetivo de La noche de los locos y su continuación, El juego de Melissa (improviso el título), será servir de antesala a una obra de mayor envergadura, con un conflicto socio-político de connotaciones internacionales e intrincadas situaciones, por lo que esta historia medio detectivesca, medio utópica, me ayudará a familiarizarme con la atmósfera y el ambiente.



Pero como no vine a hablarles de mis metas literarias sino de cómo escribir una historia de detectives y cómo crear a sus personajes principales, doy por terminada la introducción y, como dirían mis buenos amigos ibéricos, os dejo con la entrada del día de hoy.

Al igual que en entradas anteriores de cómo escribir historias, en las que abordé el tema de zombis, superhéroes y mitopoeia, los siguientes consejos no buscan ser reglas generales ni palabra sagrada. Son una guía de ayuda para escritores que busquen una inspiración o un empujoncito. 


1. Personaje detective

O por lo menos un personaje que haga las veces de detective. Existen tantos arquetipos que puedes combinarlos como tu quieras. En esta entrada explico cómo combinar hasta tres arquetipos para formar a un personaje.

Este personaje debe poseer ciertos rasgos que le ayuden a enfrentar las diferentes pruebas que se presenten en su investigación: ser excelente observador, perspicaz, demostrar alta capacidad lógica y de deducción. No ser obligatoriamente un intelectual, pues una voluntad férrea y carisma pueden ser suficientes para resolver el misterio y obtener la admiración del público.

Ya sé que por la descripción anterior nuestro detective corre el riesgo de ser un Gary Stu, por lo que mi consejo es que todos, absolutamente todos los personajes que crees posean por lo menos un defecto, cualquiera, desde uno físico hasta uno psicológico. Y no solo en este tipo de historia, inténtalo en todas. En mis relatos acostumbro enfatizar los defectos de mis personajes, lo cual me da bastante tela para cortar.

Si analizamos a la mayoría de detectives en la literatura, casi todos poseen algún tipo de defecto. Sherlock Holmes es un tipo frío, distante y excéntrico con una adicción a la morfina y la cocaína, Lisbeth Salander de la trilogía Millenium es pequeña, antisocial y altamente trastornada, el detective Nero Wolfe posee un ego considerable, algo de agorafobia, una obesidad mórbida y su manía es trabajar. 

Vamos al cine y la televisión, Monk es obsesivo-compulsivo y sufre de un sinnúmero de fobias, Temperance Brennan (está bien, la antropóloga de Bones) sufre del síndrome de Asperger, Dexter ni hablar, Lincoln Rhymes de El coleccionista de huesos era parapléjico, el Detective Eddie Valiant de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? era alcohólico y odiaba a los dibujos. ¿Continuo? La lista es larga...

Si prestamos atención, muchas veces el principal obstáculo para el detective no es el caso en mención sino su propia vida. Sácale jugo.

A continuación presento un listado de los diferentes arquetipos a los que puedes acudir para dar forma a tu detective, como dije párrafos arriba, puedes combinarlos y modificarlos a tu gusto:

Tipo Mulder y Scully: el primero cree en casi cualquier cosa, por bizarra, extraña, inverosímil y loca que sea. Es excéntrico, amante de la conspiración y  bastante testarudo, mientras que el segundo tipo de detective es más racional, casi igual de testarudo que el primero y no cree en nada que no pueda ser explicado así lo vea frente a él. Una pareja de detectives muy útiles para usar.

Tipo detective aficionado:  son personajes ajenos a la policía pero que resuelven crímenes con frecuencia, aún cuando no reciban ni un mísero peso por ello.


Tipo detective detective: el detective clásico. El que usa la deducción para resolver cualquier misterio, es educado y demasiado bien hablado, tipo Sherlock Holmes, Hercules Poirot, Detective Conan.

Tipo detective duro: algo así como la contraparte del tipo detective detective, es un tipo agreste, que sabe y le gusta usar la pistola y que se conoce todas las manías del mundo callejero. A diferencia del anterior se deja llevar más por el instinto y su tenacidad que por la deducción. Es el típico detective privado que se codea con el bajo mundo. Humphrey Bogart de El halcón maltés.

Tipo detective novato: el nuevo y por consiguiente el joven. Casi siempre es un genio irreverente que posee conocimientos "superultraactualizados" de tecnología, a la que acude constantemente para su trabajo. Algo parecido al detective japonés de la película La pantera rosa 2

Tipo reportero investigador: es el periodista que se involucra demasiado en su reportaje con tal de ejercer justicia, así su vida corra peligro. Mikael Blomkvist de Millenium.

Tipo chico detective: muy popular en las historias de misterio que se decantan por la aventura más que por los interrogatorios. Pocas veces los adultos le presta atención a un chico detective, lo que se convierte en una gran dificultad y una fuente de interesantes conflictos. Los Hardy Boys de Franklin W. Dixon.


No esos Hardy Boys
Tipo ancianita: vamos, a que tu abuela es capaz de resolver un asesinato. Hace parte del tipo Detective aficionado y por casualidad casi siempre se encuentra en el sitio donde hay un delito o trabaja para una agencia. Es lo que llaman un imán de asesinatos.

Tipo perfilador criminal: son capaces de crear perfiles de delincuentes y de forma sorprendente solucionar casos. Son normalmente psicólogos o antropólogos. 

Tipo detective privado: el más común y usado de los detectives. No es aficionado ni novato. Se relaciona más con el Detective detective y con el Detective duro pues es un profesional en lo que hace y por eso lo buscan. La mayoría son policías retirados que se ganan la vida persiguiendo a esposas infieles o buscando a un familiar desaparecido. Es uno de los arquetipos más populares y sobreexplotados. 

Bueno, también Ace Ventura es un Detective Privado

Tipo detective de lo paranormal: un personaje que investiga eventos paranormales y fantásticos, ajenos a la policía. No se debe relacionar con el Tipo Mulder y Scully, pues el detective de lo paranormal sabe lo que investiga y cuenta con las herramientas para hacerle frente. Podríamos decir que el detective se encuentra inmerso dentro del mundo fantástico de magia y misterio. Algo así como el Doctor Abraham van Helnsing de Drácula o John Constantine. Alternan entre ser detectives y cazadores.

Creo que podría extenderme hasta nunca acabar sobre los diferentes detectives que encontramos en la literatura, ya que hoy en día dejó de ser un círculo cerrado y casi cualquiera puede ejercer este papel. O que lo diga el Detective Chimpance.


Vamos DC Comics... te fajaste con este personaje

¿Y el punto de vista? Nunca, nunca debes narrar la historia desde el punto de vista del detective, o los lectores sabremos que está pensando, cuáles son las pistas, los sospechosos y por ende se perderá toda pizca de misterio. ¿Entonces cómo se narra en una historia de detectives? 

Para eso están los indispensables compañeros...

2. Personaje asistente

El personaje que asiste, acompaña al detective y quien, si prestamos atención, hará las mismas preguntas que el lector se hace.

Arthur Conan Doyle, con el personaje Watson en la obra Sherlock Holmes, dio forma a este arquetipo, que narra la historia como testigo presencial y nos pone al tanto de cada una de las acciones del detective. Por esa razón la pareja detective-asistente se complementa de forma efectiva y es nuestra función dotar al watson de sus propias habilidades.

El watson es el personaje a quien el detective puede confesar sus deducciones y comentarios. Como dice en la página wikia Una conciencia que no está privada de los hechos del caso sin tener acceso a las conclusiones hasta el momento adecuado.

Por esta razón no te prives de introducir a este personaje. Si hacemos un recuento, los mejores escritores de este género lo hicieron, además de Conan Doyle, Agatha Christie dotó a su detective Hercules Poirot de un compañero llamado Arthur Hastings.

Otro ejemplo en la literatura es Adson de Melk, el ayudante de Guillermo de Baskerville en El nombre de la rosa de Umberto Eco.

Bien lo dijo el escritor Ronald Knox en su decálogo para el novelista policíaco:

El amigo estúpido del detective, el Watson, no debe ocultar al lector los pensamientos que pasan por su mente, su inteligencia debe ser pequeña, muy pequeña, debajo de aquella del lector promedio

En pocas palabras, en la literatura convencional de detectives, el watson, aunque no era un tonto, necesitaba irremediablemente una explicación larga, racional y concisa del por qué y cómo su detective lograba descifrar el misterio.

Para terminar, arriesgarse a escribir sobre este género no es fácil, lo digo en carne propia, por lo que es aconsejable leer mucho y conocer del tema, especialmente en lo relacionado con misterios sin resolver y crímenes.

Sobre este último tema hablaremos en una próxima entrada, ya que tengo sueño. En serio, tengo sueño (no borraré esta última parte para que vean que me da sueño).

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