Maquilla tu relato

Esta entrada es demasiado especial para mí, pues fue escrita por la escritora argentina Ana Ahabbuk, que en paz descanse y con quien siempre mantuve una relación cercana . Hoy día no puedo estar más que agradecido de poder disfrutar de su valioso consejo, por lo que espero que también les sea de utilidad.

MAQUILLA TU RELATO

Antes de presentar al público tu escrito o al finalizar el mismo, vale la pena que le des una revisión y consideres varias cosas; entre ellas:

LA TRAMA 

¿Tu historia avanza al ritmo adecuado?

Mantener el ritmo es fundamental. 

En éste aspecto debes considerar si estás utilizando el tipo de oraciones que le viene mejor a tu relato y si has acertado en las mismas; si bien es cierto que dominar a la perfección frases más largas o cortas requiere tiempo, también lo es, que una revisión de lo que se desea lograr y la práctica contribuirán a que consigas importantes avances. 

¿Posee coherencia? 

Analiza si los acontecimientos de la trama tienen incoherencias, por ejemplo: personajes heridos que no lo denotan, un cuerpo en la escena del crimen que no se sabe quien lo retiró del lugar, etc. 

¿Tiene paja en demasía? 

Considera que es importante en un relato no distraer al lector con detalles que no aportan nada a la trama y evalúa si en tu escrito hay pasajes que sean totalmente prescindibles o detalles descriptivos en exceso. 

¿Se entiende bien lo que deseas transmitir?

Que el lector empatice con los personajes y sienta la misma alegría que ellos sienten no se consigue con sólo escribir Ana estaba alegre, en lugar de eso debes mostrar cómo se iluminaban sus ojos y reía emocionada al saber que por fin vería a su amado. 

¿Cuenta o muestra? 

Cabe destacar que un relato debe abrir las posibilidades a la imaginación del lector, por lo que debemos respetarlo y no presentarle todo digerido, sino llevarlo de la mano para que vaya descubriendo, línea a línea, los eventos. 

¿El relato consigue enganchar?

Si no es así, considera que es lo que podría faltarle o qué sobra y recuerda que una buena revisión le dará a tu trabajo una correcta presentación.

LA ESTRUCTURA 


Los diálogos. 

Nota si has saturado tu obra con: "dijo", "afirmó", "preguntó", etc., e intenta reducirlos lo más posible. Para verificar si tus diálogos son los adecuados, interprétalos; éste recurso te hará vivir en carne propia los posibles gestos y acciones de los personajes, descubriendo cosas que quizá no advertiste al comienzo. Recuerda que tus personajes viven a través del diálogo, muestran sus estados de ánimo, cambian de opinión, están alegres, dudan, se enfadan o estallan en ira. Fíjate cómo se sentiría el personaje al pronunciar alguna frase, eso te ayudará a descubrir qué palabras te serían más útiles emplear. 

¿Lograste personajes redondos? 

Es de suma importancia tener en cuenta que los personajes redondos serán los protagonistas de tu historia, es decir, los que tendrán que enganchar a tus lectores. Para que cumplan con esa función deben lograr que se identifiquen con ellos, entendiendo el porqué el tirano o el héroe son como son. 

¿El lenguaje que presentas es correcto para tu género narrativo? 

Si bien es cierto que algunas palabras ayudan a caracterizar a los personajes a través del diálogo, demasiadas expresiones técnicas obligarán al lector a detenerse constantemente y buscar su significado en un diccionario, lo cual puede ser contraproducente. Otro aspecto que se debe cuidar en el lenguaje es el excesivo uso de expresiones soeces, hacia las cuales ciertas personas sienten verdadera aversión. Cabe recalcar que dichas expresiones fundamentalmente se emplean en los diálogos y, que su uso en la intervención del narrador podría demeritar un buen trabajo. 

Cambio inadvertido en tiempo verbal. 

Una revisión y una lectura minuciosa te permitirá notar esos pequeños fallos que se cometen durante la vorágine creadora. Observa cuidadosamente si no brincaste de pasado a presente sin justificación previa y toma los correctivos necesarios. 

¿Tu descripción tiene demasiados adverbios? 

Evita el uso continuo de adverbios acabados en mente y sustitúyelos, en la medida de lo posible, por frases compuestas, por ejemplo, "ella lo miró dulcemente", bien podrías sustituirlo por: "ella lo miró con dulzura"

¿Hay dos o más palabras cerca que suenan de manera similar? 

En algunos casos éstas palabras otorgan dificultad de pronunciación, lo que se traduciría en pérdida de fluidez en el lector. Intenta usar sinónimos, en caso de que notes que existen tales palabras. 
Deseo que éstas pequeñas sugerencias y consejos te sean de apoyo para lograr un buen "maquillaje" en tu relato. Y ante todo, recuerda que tu trabajo narrativo habla por ti; él índica que tan comprometido estás con tu obra y el respeto que se merece el lector. 





                                                  Ana Behibak. 
                                                        Argentina 
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