El negro protagonista en la literatura

Desde hace mucho tiempo he venido investigando, recopilando y analizando información referente al papel del personaje negro como protagonista de una novela no relacionada con esclavitud, opresión, pobreza o superación personal. Sin embargo, tras una ardua tarea, debo concluir que los resultados no fueron alentadores ni optimistas (como cuando buscas un político honesto en tu ciudad), pues la mayoría de artículos y estudios tratan sobre literatura en siglos anteriores, que obviamente giraban en torno a la esclavitud de la época.

Entonces, a raíz de lo obtenido, usaremos una ruta cronológica para ir detallando el papel del personaje negro a través de la historia y terminar con algunas observaciones sobre las posibles ventajas que trae incluir un protagonista de piel negra en nuestras novelas.

Siglo XVI

Durante esta época, la literatura creó un detestable estereotipo al presentar al negro como un personaje bárbaro y gracioso, con exagerados rasgos infantiles dignos de risa y desprecio. Todas estas características despertaban en la sociedad blanca la obligación moral de educar, amaestrar, adoctrinar  y evangelizar a estos seres inferiores, con lo cual se favorecía enormemente el sistema esclavista.

Siglo XIX

Nos encontramos frente a un estilo literario que expone al personaje negro de cuatro maneras:

"Análisis de los personajes negros como protagonistas en la literatura a través de la historia"

Como victima de un amo esclavizante, con lo que se generaba compasión.
Como esclavo que viola, mata y tortura a su amo en busca de su libertad, provocando condenación moral en el lector.
Como esclavo que sin usar la violencia logra escapar, despertando sofocante admiración.
Como esclavo que negocia su libertad sin violencia, se enriquece y se casa con una mujer aristocrática rica. Esta última la peor de todas, a mi parecer.

Abro paréntesis al explicar que lo mismo sucedió con las historietas, ya que durante los años 30 y 40, los personajes negros no eran más que imágenes estandarizadas de la pobreza y la esclavitud, reforzando el imaginario segregacionista de unos Estados Unidos sumergidos en la Segunda Guerra Mundial y que se arrodillaba a los pies de su héroe blanco ejemplar, capaz de derrotar en las viñetas a Adolf Hitler, Steve Rogers o el Capitán América.


"Los personajes negros como protagonistas en la literatura a través del tiempo"
El primer personaje negro en ser parte de las historietas conocido por muchos de nosotros fue el “Príncipe Lothar”, quien debutó en el año 1934 como acompañante de Mandrake en sus aventuras, siempre segundón.


Hasta 1954 Marvel Comics estrenó “Waku, Príncipe de los bantúes”. Era la primera vez que se presentaba a un personaje negro como el protagonista de una historieta. Aunque pienso que su trasfondo tribal no dejaba de encasillarlo como inferior o salvaje.


"Pantera Negra es el primer superhéroe negro en las historietas de Marvel"
En 1966 aparece "Pantera Negra", primer superhéroe negro de historietas y el primer superhéroe africano. Un gran avance, puesto que aunque T'Challa no deja de estar sumergido en tribus y costumbres ancestrales, es considerado, dentro de la historia, uno de los diez personajes más inteligentes de Marvel.


Las tiras cómicas han aprovechado a los personajes negros como forma de llegar a las minorías y desde entonces el repertorio de personajes protagonistas van desde John Stewart (linterna verde) hasta Spawn y el nuevo Hombre Araña. Sin embargo, como esta entrada trata específicamente de la literatura escrita, cierro paréntesis para no extenderme mucho más.
  
"Primer libro con un personaje negro en la literatura, Peter"
No fue hasta 1963, que Ezra Jack Keats dio un primer paso con Peter, el protagonista del álbum ilustrado «Un día de nieve», hoy en día considerado uno de los cien libros más influyentes del siglo XX por la Biblioteca Pública de Nueva York. 




En la actualidad es bastante difícil hallar personajes negros como pilares de historias de ficción, pues todo gira alrededor de Bella Swan y Edward Cullen, Legolas y Aragorn, Harry Potter, Katniss Everdeen, Jon Nieve, y así puedo llenar esta entrada de nombres de personajes o de libros, sin que demos con al menos uno en el cual pueda decir, vaya, el chico de este libro tan emocionante es negro. La única aproximación fue el libro Diez Negritos, pero sabemos que no tiene nada que ver.

¿Por qué es tan difícil para los autores darle un rasgo físico como el color de piel a un personaje protagonista? (No el amigo más intimo del protagonista, el protagonista)

Por la sencilla razón de que normalmente el lector se siente identificado con el protagonista, y si nuestro héroe central es rubio, ojos azules y pureza virginal, el público femenino lo amará y el masculino lo envidiará.

Y es que ni siquiera los personajes secundarios se salvan. Para la muestra el revolcón que se armó en redes sociales por el hecho de que Rue (y eso que no es protagonista), aquella chica menuda y ágil del Distrito 11 de Los juegos del hambre, en la película fuera negra. Para los que todavía se estremecen al recordar que la personificara una actriz de piel negra, retomo tres partes del libro donde se aclara su condición:


De cerca aparenta sólo diez años; sus ojos son oscuros y brillantes, su piel es de marrón sedoso y está ligeramente de puntillas,...
Tiene piel y ojos oscuros...

El chico del Distrito 11, Tresh, tiene la misma piel morena de Rue, pero ahí se acaba el parecido.

O que decir del nuevo revolcón por una Hermione de piel negra.

¿Qué esperaban?

A continuación muestro algunas ventajas de arriesgarse a describir a su personaje/s principal de piel negra:

1. Romperías con los esquemas establecidos y serías catalogado como innovador.

Durante las entrevistas te lloverán preguntas acerca del origen del personaje y el porqué decidiste que fuera negro. La controversia sería para pagar balcón y obtendrás buenos beneficios de publicidad. Claro, la obra debe ser buena, primero que nada.

2. Llamarías la atención de las minorías

Si el tema no fueran los personajes negros, sino los personajes de diferente orientación sexual o asiáticos, con seguridad las personas que se sientan identificadas con el personajes sumarían a los millones que ya comprarían tu libro. Vuelvo y aclaro, depende de tu calidad como escritor. 

3. Tu fuerte sería la trama, el detalle del color de piel pasa a ser secundario.


Al final de cuentas, si la trama o el argumento es demasiado bueno, tus lectores verían con extrema normalidad el hecho del color de piel, pues lo que en verdad les parará el corazón serán las intrigas y aventuras que les plantees.


4. Puede abrirte las puertas a nuevas subtramas, giros argumentales y abundantes ideas

Con un personaje de piel negra puedes incluir grupos racistas, viajes a su tierra natal, relaciones interraciales no aceptadas, en fin, depende de tu creatividad.

5. Demostrarías que no te dejas llevar por prejuicios ni estereotipos

Una clave para el éxito es demostrar tu capacidad de abordar temas sin tabúes y sin miedo al qué dirán, lo cual abriría tu menta a nuevas experiencias, y por lo tanto fortalecería tu proceso creativo.

Y tu...

¿Serías capaz de cambiar el color de la piel del personaje de la novela que alguna vez escribiste?

¿Crees que te haría reescribirla o no influiría en nada?


¿El color de piel es algo importante o solo son gustos?

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