Mitopoeía o cómo inventar un mito

Hace un par de días, mientras descansaba o veía la televisión, no recuerdo bien, llegó un mensaje por el chat de Facebook en el que una chica de nombre Ana Ahabbuk (supuse que era mujer por el nombre y la foto de perfil, pero hoy en día uno no se puede fiar) iniciaba una agradable conversación sobre narrativa mitológica. 

Efectivamente la fémina resultó ser una talentosa escritora de la página Al Otro Lado del Espejo, espacio que invito a visitar para que se embriaguen de buena literatura y apoyen la iniciativa de esta argentina.

Actualización: Ana Ahabbuk falleció. Es una pena.


Aquel encuentro virtual despertó un deseo fulguroso e incontrolable por retomar viejos y empolvados libros, recortes olvidados y cualquier dato que pudiera traer a colación la entrada de esta semana: la mitopoeia.


¿Qué es la mitopoeia?

El término mitopoeia, que proviene del griego μυθοποιία, μυθοποίησις y significa «generando mitos», es un género de la literatura moderna en el cual el autor inventa todo un mundo de mitología ficticia propio.


Tolkien fue el encargado de desarrollar este término a mediados de 1930, cuando lo usó para titular uno de sus poemas ¿No lo sabías? Aquí puedes leerlo y conocer la historia tras el poema.

El autor que considere introducir este género en su literatura puede optar por dos caminos: crear todo un mundo mitológico nuevo o modificar uno existente. No basta con hacer comentarios, reseñas fugaces o breves vistazos sobre el asunto, ya que como bien dice wikipedia


Sólo las obras que cuentan con una fuerte cohesión e inmersión y un mundo vasto y rico en matices pueden ser consideradas una obra mitopoeica.

La mejor manera de definirla es diciendo que una obra mitopoeica es casi tan completa como una obra mitológica clásica.

¿Aún confundido?

Este listado de autores y sus obras te despejarán todas las dudas sobre el tema y pueden servir de referentes si decides incursionar en el género.


JRR Tolkien

Entrevista a Tolkien ¿Qué piensan los autores?.

Tolkien era profesor de literatura y lengua anglosajona en la Universidad de Oxford cuando escribió El Simarillión, por lo que con seguridad recurrió a diversas fuentes sobre costumbres y mitos tanto medievales (nórdicos, griegos, hebreos y celta entre otros) como modernos al momento de dar vida a La Tierra Media.

Toda su obra, compilada en numerosos textos y simples fragmentos escritos en diferentes décadas, explica con gran detalle e incluso contradicción la creación de Arda y todas las razas que la habitan. Es tan extensa y contiene en detalle tantos aspectos que es imposible no catalogarla como lectura obligatoria, aunque el autor que sigue a continuación, perteneciente al Siglo VI a.c. se adelantó y su obra es una clara demostración del género mitopoeia.

Ferécides de Siros 

Este caballero, filósofo griego y maestro de Pitágoras, escribió una obra titulada "Heptamychia" o Las cinco cavernas. En ella, Ferécides tomó el panteón griego y lo cambió llamando Zas a Zeus y Chronos a Crono entre otros.

Más adelante el mismo Sócrates definió la obra como una mezcla entre mito y filosofía. Allá ellos.

CS Lewis

Aunque se rumorea en el bajo mundo literario que siempre sostuvo cierta amable envidia por el éxito de su amigo Tolkien, este escritor logró bastante popularidad con su obra Las Crónicas de Narnia.

Narnia toma prestada toda una serie de criaturas griegas, romanas, irlandesas e incluso algunos cuentos de los hermanos Grimm para dar vida a la fantástica historia infantil. Hay quienes aseguran que Aslan el león es una versión ficticia de Jesús de Nazaret y que en la historia se encuentra un sinnúmero de alegorías cristianas, hecho que el propio autor ha negado en diversas ocasiones.

HP Lovecraft

Este escritor, el cual no leo desde hace rato (mis razones, meramente personales aquí) fue capaz, mediante sus extraños relatos, de inventar una nueva cosmología de horrores y terribles criaturas.

El universo lovecraftiano se conoce a través de testimonios incompletos y aislados, cuyas descripciones están repletas de insinuaciones veladas y lagunas en blanco. Los monstruosos seres recibieron numerosas descripciones y nombres de la tradición oral de las comunidades rurales, al punto de que resulta difícil determinar si dos testimonios se tratan de apariciones del mismo ente o dos seres independientes (o, como la siempre sugerida opción, sería el producto del imaginario colectivo sumado a la locura del protagonista). Como resultado, los Mitos no fueron sistematizados y la identidad y relaciones de los alienígenas permanecieron en un confuso e impenetrable misterio.
Fue principalmente August Derleth, discípulo y corresponsal de Lovecraft, quien trató de clasificar a todos los seres que lo poblaban. A diferencia de Lovecraft, en quien predominaba lo ambiguo y una visión del cosmos descentralizada de las esperanzas y valores humanos, Derleth interpretó los fines de aquellos seres desde la perspectiva de la eterna lucha del bien y el mal. Él creó a los Dioses arquetípicos, y según su clasificación y sistematización de los Mitos, fue por la batalla contra estos por lo que Azathoth fue privado de inteligencia, al encabezar la rebelión contra ellos. Trató de representar el concepto judeocristiano de la lucha Dios-Diablo y la caída de Luzbel. Muchos aficionados de los mitos desprecian esta clasificación por considerar que priva de parte del horror intrínseco de los relatos de Lovecraft y es totalmente innecesaria, ya que éste jamás quiso algo semejante en su obra.


Hoy en día es imposible que cualquier escritor desconozca los Mitos de Cthulhu y no se sienta de una u otra forma influenciado por él.

George R.R. Martín 

La historia de Canción de Hielo y Fuego abarca miles de años y cientos de personajes. A diferencia de escritores como Tolkien, la mitología de esta saga contiene más referencias medievales, con Poniente y Essos como escenarios principales. La magia, los seres fantásticos y las bestias apenas son mencionados, siendo los Dragones y los Otros quienes se roban toda la atención 

Otros escritores

Estos autores contienen entre sus libros temática suficiente para ser incluidos. Robert W. Chambers con El Rey de Amarillo, George MacDonald con sus cuentos de hadas y fantasía, Lord Dunsany con Los Dioses de Pegana y la Saga Riftwar de Raymond E. Feist.

No solo en la literatura encontramos mitopoeia, tenemos el universo ficticio de Ávatar, con Pandora y Polifemo, Star Wars, las series televisivas Babylon 5 y Stargate, los juegos de rol Exaltado y Warhammer 4000 y videojuegos al estilo de The Elder Scrolls. Todos tienen en común la presencia de leyendas y mitos extraordinarios.

Y para que vean lo serio que es el asunto, desde 1971 la Sociedad Mitopoética otorga un premio anual a autores de trabajos excepcionales en los campos del mito, la fantasía y el estudio académico de esos campos. Aquí pueden consultar el listado de los ganadores, a ver si encuentran el suyo.

¿Qué debe incluir una obra para ser considerada mitopoeia?

El orden en qué describo los elementos es aleatorio.

1. Panteón. No hay mito sin un grupo de Dioses que crean, moldean y dan vida al escenario. La mayoría de las veces la presencia de estos Dioses desemboca en la religión que profesan los habitantes y a la obligatoria creación de sacerdotes y rituales. 

                           

En un panteón, como en toda sociedad narcisista y ultrapoderosa, debe haber conflicto entre sus integrantes. ¿Qué si existen los dioses buenos y malos? Esta entrada sobre los alineamientos te puede ayudar.

La presencia de un panteón también da pie a la aparición de historias épicas, cuando los omnipotentes dioses deban acudir a simples mortales (a partir de ese momento ya tienes a tu héroe) para enfrentar una situación que particularmente se escapa de sus manos.

Es importante recalcar que por concepción general los panteones son politeístas y la mayoría de las veces cada dios posee una representación antrompomórfica. En nuestra sociedad, por ejemplo, la muerte está representada por un ser oculto bajo una capucha y una guadaña, pero bien podría ser un león negro o una joven vestida de negro, en cuyo caso estaríamos hablando de antropoteísmo.

Los dioses más comunes en cualquier mitología son: un dios Superior, uno del mal, un dios de equilibrio entre el bien y el mal, un dios humano, de la naturaleza, de la guerra, del amor (normalmente mujer), del conocimiento, de la muerte, un dios loco y  cuanta cualidad humana desee otorgar el autor para llenar el banquillo de su panteón.

En fin, la sola aparición de estos seres genera interesantes historias y si te das cuenta la mayoría de los escritores debieron dedicar obras exclusivas para explicar muchos aspectos de sus deidades.

2. Historias de fondo. Es muy recomendable empezar primero por pequeños cuentos, historias y relatos en los que se aborde el tema sin llegar a profundizar demasiado. Diferentes aventuras, personajes, tierras y eventos pueden narrarse independientemente, uniéndolas si se considera necesario o dejándolas aisladas. Así nació El Señor de los Anillos y la Media o el Mito de Cthulhu. En esta entrada explico cómo crear tu propia línea del tiempo, la cual te será de utilidad para no perder el hilo de los acontecimientos.

                                                         

Incluye genealogías según importancia en la historia, verás que algunos personajes poseerán mayor o menor relevancia de acuerdo a su trasfondo. Encontraremos historias tan interesantes que serán merecedoras de su propia novela.

3. Mitos sobre la creación. Es una historia mito-religiosa y una explicación de los principios de la humanidad, la tierra, el universo (cosmogonía) o la creación de las deidades (teogonía).

Los mitos más comunes sobre creación tratan temas como que en un principio todo era caos y alguna fuerza (queda a discreción del autor) se encargó de ponerlo todo en su sitio. La separación de los dioses padre y madre da como resultado el nuevo mundo. Otro tema bastante común es que la tierra emergió de un océano infinito y eterno. O que la existencia misma proviene de la eclosión o ruptura de un huevo cósmico (algo así), también todo puede haber nacido del árbol de la vida. La vida puede nacer de una semilla si el escritor lo desea.

                                        

Y si no deseas complicarte mucho sé facilista y acude a la creación ex nihilo o "de la nada".

4. Historias del por qué. Las historias o mitos del por qué son narraciones cortas y no tan ambiciosas que explican un aspecto de la naturaleza: el clima, los animales, las estaciones y todo aquello que aporte extrañeza y singularidad al mundo. Es así como vemos en El Simarillión esfuerzos del autor por explicar por qué se hicieron las estrellas, de donde vienen el sol y la luna, por qué esto, por qué aquello. Estas historias aportan un sútil toque mitológico y místico a la novela.

No deben ser confundidas con las leyendas.

5. Bestiario. El zoológico de los mitos. Todo vale al momento de incluir animales en nuestras historias. Desde usar algunos ya establecidos como los Dragones, retocar y modificar algún animal existente/fantástico o inventar nuevas especies.

                                           

Este es un paso muy entretenido de la creación, puesto que obliga al escritor a dibujar diferentes bosquejos y a dejarse llevar como un niño rayando y pintando como mejor le plazca.

Una forma sencilla de crear rápidamente un animal es tomar una ficha e ir plasmando las características que deseamos posea. A medida que vayamos creando nuevas bestias aparecerán otras características que nos obligarán a regresar y modificar las ya creadas. Ejemplo.

Primera ficha 
Nombre: Comelón 
Vertebrado o invertebrado (Si lo crees necesario): vertebrado.
Características del cuerpo: Piel de roca, redondo, muy similar a un hipopotamo pero con un par de colmillos que asoman hacia abajo en su boca.
Lugar donde vive: en la arena mimetizado.
Forma de desplazarse: andando muy lentamente.
Alimentación: es carnívoro.
Reproducción: sexual.
Forma de comunicarse: no se comunica sino que segrega feromonas. 

Segunda ficha
Nombre: Rastreadores 
Vertebrado o invertebrado (Si lo crees necesario): vertebrado.
Características del cuerpo: alargado del tamaño de un perro pero muy similar a una lagartija, de piel morada o azul según su exposición al sol.
Lugar donde vive: en las aguas no profundas de los lagos.
Forma de desplazarse: nada y se arrastra entre las rocas.
Alimentación: es omnívoro. 
Reproducción: sexual. 
Forma de comunicarse: no emite ningún ruido.
Sociedad: viven en manadas que pueden verse asomar en la superficie de los lagos. 

Como vemos, en los Rastreadores es de suma importancia aclarar que mantienen en manadas por lo que tendría que regresar a la ficha 1 del Comelón e introducir este campo también.

Esta técnica es bastante ardua y dispendiosa, no obligatoria pero si entretenida y puede ayudar a complementar nuestro universo mitológico. Además, si Rowling y Tolkien se tomaron el tiempo para hacerlo ¿por qué no nosotros?

6. Cientos de personajes. Como nuestra historia con seguridad abarcará un largo periodo de tiempo, no daremos abasto con todos los personajes, principales y secundarios, que aparecerán en el camino. Por esta razón debemos estar preparados para no perder el control de estos. Con estos consejos sabremos cómo hacerlo.

7. Leyendas. Hasta las leyendas poseen sus propias leyendas y es responsabilidad del escritor garantizar qué tan reales, creíbles y verdaderas llegarán a ser. 

Las leyendas se diferencian de los mitos en que tratan temas más mundanos y comunes lejos de dioses o universos, pues estos últimos son considerados temas "sagrados". Con frecuencia las leyendas se preocupan del ser humano y sus costumbres.

Se agrupan en tres diferentes géneros:

Leyenda heroica: narran las aventuras de los héroes antiguos y las guerras que debieron vivir para lograr algún objetivo especifico, normalmente salvar a la humanidad.

Leyenda religiosa: empezaron siendo historias sobre milagros y terminaron exaltando la devoción religiosa y la piedad de los Dioses.

Leyenda popular: historias de fantasmas o "leyendas urbanas" que se trasmiten de boca en boca como algo tradicional.

8. Mapas. Aunque no es camisa de once varas, la presencia de estos dibujitos con montañas lejanas, lagos, valles y carreteras otorga mayor credibilidad y absorbe al lector permitiéndole ir un poco más allá de las letras.


Imagen extraída de tripnatripkoto.
No es necesario ser un cartógrafo profesional, poseer programas especializados o un vasto conocimiento sobre geografía para crear mapas fantásticos. En La Internet se pueden encontrar aplicaciones (Photoshop, paint, Daves Mapper, Dundjinni, Campaing Cartographer y muchos más) con la capacidad de generar mapas bastante convincentes, aún cuando muchos prefieren el trabajo pulcro y dedicado de un buen dibujante a mano.

Dependiendo de qué tan extensa sea tu mitología querrás incluir mapas del universo, del planeta mismo, de los continentes, de océanos, territorios, países, ciudades, villas, bosques, rutas, cavernas, desiertos, etc.

Algo que debes tener en cuenta es que los mapas no siempre deben ser coherentes para ser creíbles, es decir, puedes ubicar una densa jungla tropical junto a un desierto sin importar que vaya en contra de las leyes del clima ¿existen las leyes del clima?, pantanos en montañas y cavernas congeladas en valles áridos. Todos los ambientes son posibles si el autor logra crear un solo todo. Cabe recordar que los dibujos son un apoyo, mientras que la verdadera fuerza se encuentra en la narración.

Analicemos un poco Canción de Hielo y Fuego, el patrón general de más frío en el norte y caliente en el sur vale para Poniente, con Las Tierras del Eterno Invierno y Dorne. A pesar de esto, en Essos el clima parece no afectarse de ninguna manera. 

En la novela Dinotopia, la isla principal alberga montañas nevadas, bosques, pastizales, desiertos, pantanos, cañones y bosques templados, todo hacinado en una isla de 200 millas de ancho.

O bien puedes optar por lo contrario y ser muy estricto en lo que se refiere a la ubicación geográfica y climática de tus mapas, lo que con seguridad te obligará a leer un poco más.

9. Seres fantásticos. Y cuando hablo de fantásticos digo ¡Deja en paz a los elfos y a los enanos! ¡Invéntate los tuyos!
Theindiedragon

No, en serio. Aunque existe una fórmula de cinco razas fantásticas bastante reconocidas que, con ciertas modificaciones personales, puede ser de utilidad.

Enanos: o en tu mito, los fuertes o los gordos. Introducir esta categoría de raza implica estar asociada con el trabajo físico duro y la masculinidad. También se relaciona con la típica raza de guerreros orgullosos. No uses a los enanos, usa el arquetipo y modifícalo en una nueva.

Cómo usar arquetipos para crear personajes.

Hadas o Elfos: Si, los elfos son hadas. Crea una raza que sea lo opuesto a la raza de los fuertes y gordos. Relacionados con la magia, llevando una vida ajena a las necesidades mortales de las otras razas y generalmente ocultos. Como decía, esta raza al ser la contraparte de los enanos, puede que no se lleve bien con ellos, y aunque también son excelentes guerreros, son más "femeninos", por así decirlo. Pelo largo, mayor delicadeza o para resumirlo, son andróginos. 

Mundanos: si en tu mito no usas humanos esta raza sería lo más cercano a ellos. Seres comunes y corrientes, con problemas normales, quizás aventureros. Esta raza ayudará a que el lector halle un personaje con el cual se sienta algo identificado.

Gnomos, lindos o hobbits: pueden parecer la raza más débil pero parecen tener una extraña fuerza interior y una pureza que les ayuda a hacer frente a las adversidades. Sería una mezcla entre el humano y el hada. También otorgan cierta dosis de diversión a la historia.

Orcos: razas humanoides horribles y malvados por naturaleza (aquí no vale justificación para su alineamiento villanesco, así nacieron o así fueron creados). Son los demonios entre las razas, los monstruos. Algunos más inteligentes que otros pero con una constante, excelentes guerreros. Son maquinas para matar y destruir todo lo relacionado con la vida y la luz por lo que entran en conflicto con las otras razas. Pueden tener su orden social o ser solo peones para un mal mayor. Allá el autor.

En fin, la idea de explicar las cinco razas no es para que las copies literalmente. Crea y reinventa personajes basados en sus características propias. O haz como Lovecraft, da vida a monstruos que ni siquiera la humanidad ha imaginado.



Por último y menos importante... la creatividad. Muchas leyendas, personajes, costumbres y eventos de tus mitos pueden estar basados en relatos "verdaderos", pero es función del escritor despertar en el lector la sensación de estar leyendo una historia nueva y original. La mitopoeia se alimenta de historias, unas más antiguas e inverosímiles que otras, que puedes explotar para innovar.

Y para cerrar, esta infografía reúne los pasos a tener en cuenta para realizar mitopoeia. (Aclaro, son los 9 pasos personales de Piper Valca, no son leyes plagiadas ni estudios copiados de ninguna otra página, por lo que no son "última palabra")
Entonces... ¿Qué te ha parecido la mitopoeia? ¿Te le mides a crear tus propios mitos?

  

11 comentarios:

  1. "Me ha parecido muy interesante este artículo y para mí, además muy útil, pues tengo una obra que había catalogado como ficción histórica, pero analizándola mejor me parece que cae dentro de éste género, me refiero a una saga compuesta por cuatro libros en donde hago un relato de la historia de 4 reyes, llamada LA SAGA DE LOS iUSSES , la que he estado narrando en mi Blog www.titofabio.com con bastantes seguidores, yo no le había dado mayor importancia a estas novelas ya que mi interés principal es escribir obras de caracter social, pero al fin me resultó muy entretenido practicar este género, cuya finalidad es también la de entretener a los lectores.TITO FABIO.

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    1. Hola Ernesto Miguel, gracias por tu aporte. Acabo de entrar a tu página y me parece lo más de intrigante. Creo que le dedicaré el tiempo necesario para empaparme del tema, y por las moscas te ganas un nuevo seguidor.

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  2. Muy interesante el artículo. Personalmente, me encanta el tema de la mitopoeia. Para "El fin de Pantakakistos", hice cosas en las novelas y algunas más en la ideolengua, con sus materiales didácticos. En mi caso, planteé a la raza que maneja el cotarro como seres no exactamente dioses, pero sí convertidos en dioses para las criaturas que tienen alrededor, puesto que son seres de energía y gran poder que, si bien son vulnerables a la magia y a los elementos, especialmente al dolor y a enemigos de su mismo mundo de energía, son tan fuertes y poderosos que manejan el cotarro. Tienen su propia génesis, con ecos sumerios, de despertar, pero en una cueva, con la imagen de ver en el momento antes de despertar otros mundos, de forma que consiguieron su lenguaje, su magia y demás, y uno convertido en magia de esencia, al mismo tiempo que salen de la cueva. Con criaturas ya previas por allí, el misterio cosmológico, pero guerras entre esas criaturas semi divinas y con otras criaturas, junto a leyendas como el destruir por primera vez un bosque, la rebelión de los carabeneth (Que encarnan a los ents o al típico árbol vigilante en un bosque oscuro con búhos), encontrar el primer lago, tocar el árbol de la vida y de la muerte, de forma que crear al espíritu de la muerte y deben congelarle en una tumba de hielo para contenerle, aunque otros también se vuelven físicos y uno se queda a medio camino, o crean el infierno como una fortaleza suya o cambian el orden del universo al poco de empezar y luego cada 10.000 años porque por algo son muy poderosos, mientras la historia de ese mundo se expande durante 100 millones de años. Me ha recordado un poco lo de la mitopoeia, aunque no se toque igual.

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    1. Julio Valladolid, no sabes el placer que siento cuando leo tus comentarios y comprender que esta entrada, que tanto me llevó escribir, te ha gustado, es mucho mejor. Yo también soy mucho de crear nuevos mitos y creo que no hay expresión más profunda que la de imaginar un mundo dentro de otro. Ahora me dedicaré a leer todos y cada uno de tus comentarios. Muchas gracias y si hay algún tema que desees que trate, con mucho gusto lo haré.

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  3. El tema mapa, a mí se me ocurrió contar cuatro detalles para poder crear la estructura; mi mundo, más que un mundo estático y cerrado como el de Tolkien (Al menos con pocos cambios y pocos detalles, si bien dejó sin tocar a nivel de historia gran parte de su mundo; casi toda la Tierra media se quedó en menciones de los apendices, las tierras bañadas del sol unas pocas menciones y las imperecederas algo, pero muy poco y no muy novelizado), es un cajón de sastre donde hay ciertos elementos marcados (En la época de las novelas quedan tres estrellas en el universo que no estén bajo control y miniaturización mágica de los mumbi (Los seres de energía) para destruirlas, con pocos planetas, un mundo principal, al estilo de Tolkien, pero que funciona como un huevo y como una olla a presión con tierras de tridente como inframundo y luego la tierra normal, con las aguas, contenida por montañas y tierras. Con tierras que se replican entre ellas, con distancias que pueden cambiar por la magia, donde sólo lo civilizado marca un asentamiento del espacio tiempo. Intenté algún mapa orientativo, pero muy poco.

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    1. El tema de los mapas es muy complejo y por eso se le dedicó una entrada específica, y aunque no me considero un experto en el tema cartográfico, considero que es esencial en la mitopoeia.

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  4. Lo del bestiario también da algún dolor de cabeza. Yo me he inventado algunas criaturas, pero también aprovecho las típicas. Tengo dragones, gusanos voladores, diablillos, wals (Algo parecido a un águila), un traneth (Con varios lomos, un animal que se supone como un cerdo o un caballo), los gaf (Plantas medio animales, que en la ilustración parecen un bailarín de flamento), los bamith (Animal con la boca abajo y que parece una grúa; emulando un aserradero; de hecho, se alimenta principalmente de carabeneth), otras como una iguana gigante con lengua de perro, otro parecido a un dragón chino llamado lafgukut, una especie de criatura elemental con piernas cortas para su tamaño y brazos largos que emula en postura al adivino de "Asterix y las doce pruebas", o más mundanas como el todam, que parece un marciano de venus; como un árbol con ruedas a modo de pies, caja, tentáculos y muchos ojos, o los krasin, que es un árbol con hojas de nubes y muchos ojos, o humanos evolucionados de los de ese mundo y con aguijón de escorpión en la cabeza o con exoesqueleto y piel de arena. Aplicar imaginación y aporte.

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    1. Imaginación y aporte. Has dado en el clavo en cuanto al bestiario. Al ser mito debe tener algo de verdadero para dar credibilidad y algo de fantasía para hacer volar la imaginación.

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  5. Yo opté por una mezcla entre modificar razas ya existentes y añadir otras. Los vampiros están casi extintos. Los elfos son peludos y más de bosque o selva. Los enanos son como los enanos, pero no son una especie única; en general, enanos, gnomos (Diminutos), humanos (llamados nallare) y gigantes son una especie llamada Pantorus o Pantorsus; con el poder de cambiar mágicamente de tamaño o cambiar de tamaño lo que su magia les permite. Luego añadí a modo de tiranos (Puesto que ninguna son buenos en sí, pero tienen matices) los karshars (Que parodian a las gárgolas, pero tienen cuerpo antropomorfo gatuno, con cabeza de murciélago y alas de dragón junto a bolsa de marsupial a la espalda y más de tres metros de altura acompañados de ilusiones de infierno y poderes de veneno y fuego). Para los equivalentes en papel a los trasgos, cree a los gols; básicamente son avispas antropomorfizadas. Los orcos existen, que están tomados de los del warcraft, con sus zepelines, sus estepas y sus tigres dientes de sable. Los hobbit sólo son visitantes ocasionales de otros mundos. La aparentemente más débil es la de los serpentesios; que los cree antes de idear el mundo de pantakakistos, para el relato "Won't", y son seres formados por varias serpientes reptantes, pasotas, maternales, puñeteras cuando les toca serlo; que seguramente ocuparían el espacio de los hobbits. No faltan tampoco los trolls, tomados del Baldur Gate o de los clásicos como los de "El hobbit".

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    1. El tema de las razas es hasta cierto punto delicado pues tiende a irse por los estereotipos y los personajes cliché. Si se quieren usar razas ya establecidas, la clave está en dotarlas de sus propias características que las hagan diferentes.

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  6. Sí, en general, es lo más fácil para las historias. Ya hay un cánon bastante rígido de estereotipos y cuesta trabajo romper con ellos para que tengas rasgos diferentes porque tienen muy marcados los símbolos que deben representar y que tan bien has señalado. Sin duda es esencial plantearse qué hacer respecto al mapa, incluso para llegar a la conclusión de un espacio inespecífico que necesite justificaciones narrativas al respecto. Gracias; el poder imaginar un mundo dentro de otro y ese placer de crear mitos es impagable sin dudas.

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