3 razones y consejos para no usar alimentos al describir a personajes negros

¿Es ofensivo comparar el tono de piel de un personaje negro con productos como el cacao, el café, el azúcar morena y otros alimentos?

Si alguna vez te has hecho esta pregunta o es la primera vez que te detienes a pensarlo, te invito a continuar leyendo. 

¿Preparado, mi querido lector de piel de papas fritas?



Para resolver esta duda, que agobia los corazones de escritores a lo alto y ancho de este universo, primero debemos aceptar que estás frente a un gran problema si la única palabra que tienes a la mano cuando describes a personajes negros es "café con leche".

Vamos, Piper, mi intención no es ofender. Es dotar de variedad a mi personaje.
Lo sé, mi defensivo amigo. Lo sé. Por eso, basándome en los artículos de la página Writing with color, intentaré explicarlo de la mejor manera posible.



1. Es fetichista

Si cuando ves a una chica de piel negra solo puedes pensar en saborear esos delicados labios de chocolate o acariciar su piel de miel, deberías ir al psicólogo (no, no vale que sean piropos ni cumplidos). En realidad lo tuyo es mental. ¿Seguro que si la chica negra se acerca demasiado no la morderás?

¿No ves que cada ejemplo o comparación de este tipo está relacionado con algún deseo sexual? Sí, como si las personas negras fuésemos objetos para consumir. 

Y no vale lo de exótico. Tú no le coqueteas a tu pareja blanca diciéndole que posee la piel como la leche recién ordeñada o que deseas comerte su hermosa piel de malvavisco, ¿verdad? 

Esta obsesión por compararnos con el cacao y sus derivados puede llegar a ser deshumanizante, como si tuvieras el control y el dominio sobre las personas negras a tal punto de definirnos a tu antojo y... comernos. 

Te voy a poner un ejemplo sobre la analogía de compararnos con la comida. ¿Qué clase de animales dominan? Responderé por ti: los que se comen a los demás. 

Vamos, Piper. Estás exagerando, amigo.

Entonces deja ya de decir que soy como un grano de café tostado.


2. Es un cliché. De los grandes

A continuación te muestro un pequeño listado de libros que usan este tipo de comparaciones:

En la novela El verano del soldado alemán, la piel de una criada es descrita como "del color del chocolate caliente antes de que el malvavisco se deshaga". 

En una novela, cuyo nombre no recuerdo, el autor describe a las personas en una ciudad como "de latte a espresso".

En el universo de Círculo de magia, de Tamora Pierce, varios de sus personajes poseen la piel "miel", "chocolate oscuro" y "miel marrón".

En la novela Snow Crash un personaje posee la piel "capuchino". 

Y puedo continuar con personajes "café con crema", "moca", "diosa del cacao", "chocolate Siena, chocolate quemado, chocolate crudo (y todas las variantes o marcas posibles para el chocolate)", "café helado". 

Hasta Neil Gaiman nos da una lección de creatividad en su novela American Gods:


Eran de "color café con leche", sus recién nacidas, no como los hijos negros que había parido en la plantación cuando ella misma era casi una cría.

A los escritores no nos gustan los clichés 
Vamos, amigos, no puede ser que no haya suficiente creatividad para mejorar la descripción de la piel de nuestros personajes. 

Ehhh, Piper. Me pones a pensar.

Piénsalo, mi dubitativo lector. 


3. Es injusto y esclavista

Pero, Piper. Yo uso este tipo de comparaciones en mis personajes blancos.

¿En serio? Imagino que a diario, por tus delicadas manos de escritor, se escapan párrafos como los que encontramos en este artículo y que expondré a continuación: 

1. La miró con ansiedad, mientras imaginaba su piel exótica y puré de papa que se posaba suavemente contra la suya.

2. Se quitó la camisa. Su piel brillaba al sol como una rosquilla vidriada. 

3. Sus ojos parecían ojos porque tenían forma de ojos, no de almendras.

4. El señor Darcy pronto llamó la atención de la habitación por su altura, su atractivo y su piel color Pastel de carne Shepherd’s Pie.

5. "¿Cuál es tu nombre?" preguntó. -Mary, - respondió, mientras la correa de su vestido le resbalaba el hombro de mazapán.

6. Ella no lo sabía todavía, pero la chica de sus sueños acababa de entrar. Sus ojos eran radiantes y su piel brillaba con tonos de mozzarella.


No lo haces. ¡Es horrible! Además, si lo piensas bien, casi todos las comparaciones de personajes negros se relacionan con el chocolate, por lo que terminaré creyendo que no has podido superar la época en que los negros recogían cacao en las plantaciones esclavistas.

Es ofensivo

Para terminar, como en todas mis entradas, no puedo obligarte a nada y eres libre para escribir lo que quieras. También sé que tienes una mueca en tu rostro piel de pollo y estás a punto de cerrar el navegador, por lo que solo te hago una última pregunta:

¿Es realmente necesario? ¿Pierdes algo o dejas de ser tú si escuchas a la gente negra decir que es fetichista, deshumanizante y hasta esclavista?

No, por el contrario. Serás mejor escritor. Un escritor que valora a los lectores. Un escritor que no se cree superior al resto de los humanos. 

Si necesitas ayuda estoy dispuesto a acompañarte en el proceso y si esperas un poco te aseguro que valdrá la pena, pues entre mis pergaminos se está gestando algo muy valioso... Algo especial... tan, tan, tan, taaaan:


¡Sí! ¡Lo has visto! ¡La solución a muchos de estos problemas! 

Esta es solo la primera portada que hemos creado y te la enseño para que me digas qué te parece. ¡Un diccionario para describir personajes! Muy al estilo de esta entrada, en la que menciono palabras que empiezan con la letra A y que ha sido muy bien recibida: ¿Cómo describir el color de piel de nuestros personajes?

Te cuento que llevo un tiempo trabajando en él y no es nada fácil. Van casi cincuenta palabras para describir color y textura y no estoy ni por la mitad. Al paso que voy saldrán más de cien palabras. ¡Más de cien útiles palabras para que dejes el marfil y el Snicker a un lado!

Finalmente, agradezco tu compañía durante todo este tiempo. Te invito a expulsar esos fantasmas que te aferran a viejas costumbres e ideas y que no te dejan ser feliz. Sé libre. Sé un verdadero escritor.

Piper, ya no compararé a mis personajes con comida. No es correcto.

10 comentarios:

  1. Interesante artículo y, desde luego, el proyecto de libro que presentas es algo muy atractivo para quienes como yo tenemos en las descripciones nuestro talón de Aquiles. Bonita portada y ¡a esperar su nacimiento! Saludos!

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    1. Hola, David. Qué bueno saber tu opinión sobre el artículo y mucho mejor conocer que te entusiasma lo de describir a los personajes. Es algo que tengo entre manos y me ilusiona mucho. Estoy seguro de que te va a encantar y te será de mucha utilidad.

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  2. No compararía a ninguna persona caucásica con las patatas fritas... a menos que tuviera ictericia :-D Y según aparece en mis lápices de colores, mi cutis es de color melocotón/durazno (¡ñam, ñam!). Pero sí, yo también he notado unas cuantas comparaciones ridículas en la descripción de las personas de color. He tomado nota del artículo. Y de paso, quizás use esa comparación con la piel de pollo en algún personaje caucásico, simplemente porque me hizo reír. ¡Besos!

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    1. Ja, ja, ja. Quise darle un toque de sarcasmo al artículo y busqué comparaciones un tanto exageradas (algunas) para dar a entender el mensaje. Es bueno saber que te gustó y te agradezco que hayas pasado y comentes. Cuídate mucho y te regreso los besos

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  3. ¿Incluso cuando el personaje que hace el comentario está muy salido y bebe los vientos por el personaje negro en cuestión? Habría que preguntar si la gente no piensa en comer los labios de fresa y está claro que lo de comer los genitales, aunque no se suele usar en sentido literal como cumplido o deseo en pareja porque suena ordinario, es un deseo muy común. También se oyen a veces comparación de los pechos femeninos con huevos o con melones o el término "yogurín" para un hombre joven y atractivo, también el adjetivo "yogurina" y el adjetivo "gamba" existe como adjetivo grosero para una mujer que físicamente está muy buena, pero es muy fea de cara. Es verdad que la gente se pasa tres pueblos con esos comentarios que asocian el físico de alguien a la comida. La verdad es que con lo tierna y buena que está la piel del pollo, no sería una comparación tan horrible, aunque yo tampoco estoy muy acostumbrado a ese tipo de comentarios y prefiero usarlos lo menos posible. Muchas gracias por la entrada, que consciencia sobre detalles ofensivos que nos cuesta ver por normalizados :D

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    1. Hola, mi buen amigo Javier. Si un personaje es caracterizado de alguna forma y en sus diálogos tiende a hacer estas comparaciones, y el autor lo sabe hacer, pues no hay problema. Al fin y al cabo, es la personalidad del personaje. Aunque algunas comparaciones suenen más fuertes que otras, creo que decir que alguien es café con leche no posee ninguna calidad literaria. Yo debo darte las gracias, siempre estás ahí, mientras que yo poco o nada te busco, mi amigo. Aunque no creas, subes unas fotos hermosas a Facebook. ¿Viajas mucho?

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  4. Entiendo el punto, yo no utilizo nunca las comparaciones con la comida, aunque puedo decir que si se habla de "boca de fresa" es porque en general a todos les gustan las fresas, lo mismo pasa con el chocolate o el café, los tres productos se asocian a lo sensual, en cambio comparar con puré de papas o mozzarella no es sensual. A mí de todos modos no me resulta "natural" la comparación con los alimentos. una de mis amigas, mulata ella, me explicó una vez que uno de sus tíos era negro como el carbón pero que otro era té con leche, me resultó gracioso que hablara de esa forma

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    1. Hola, Mirta. Siento mucho tardar tanto en responderte. he estado un tanto ocupado con la escritura. Pues como dices, es un tema peliagudo que a muchos les tocó la fibra más sensible. Va dirigido más que nada a los escritores que poseen una extraña fijación por estas palabras. Hay algunos que llegan a comparar la piel negra con el chocolate Snicker. Vamos, esto demuestra una pobreza gramatical inmensa. Gracias por pasarte. Cuídate y saludos

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  5. ¡Hey, que bueno, Piper!, estoy feliz porque al fin vas a poder crear un libro con el que ayudarás a cientos de personas con problemas para describir la piel de un personaje (no sé por qué, pero me suena muy raro esta oración). A decir verdad, tus entradas me dejan pensando, porque muchas veces me dicen racista (o similiar) por el modo en el que hago mis descripciones (he... bueno, si digo que un personaje es negro, es que me lo imganino con ese color [no moreno, trigueño, o cualquier otra cosa: si digo negro, es negro, pero si digo que es trigueño, mulato, etc, es porque lo es], pero luego escucho que es racista hacerlo y que debería poner afrodescendiente [por dios, eso parece hasta exofobo, como si los negros solo fueran de africa, o como si no fuéramos todos descendientes de africanos]). En cualquier caso, me gusta mencionar el color de piel de la gente blanca y similiar, porque a mi parecer, no todos son iguales (y pasé media vida sin darme cuenta de que era algo tácito). Por otro lado, en una oportunidad, hubo quien me criticó por una descripción, y me gustaría saber tu opinión al respecto (aquí recreo más o menos como era):

    "Cuando Victor vio pasar a Pablo, lo notó tan curtido de barro que llegó a pensar que se había metido de lleno en el lodo; horas más tarde, luego de cambiarse la ropa y darse un baño, Victor notaría que aquél era el color de piel de su amigo."

    Vamos, que era algo así, pero en ningún momento lo consideré racista, pero me gustaría tu opinión. Suerte, y espero que logres terminar tu obra ya que de seguro ayudará a muchas personas ;)

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    1. Hola, amigo. En cuanto a la denominación de negro de un personaje, no veo problema con ello (incluso yo lo hago con algunos de mis personajes). Lo importante en la descripción de los personajes es sentirse cómodo al hacerlo y tener en cuenta las diferencias que existen entre todos los seres humanos.
      La descripción que presentas no es racista (supongo que pocos escritores serán racistas), el problema (si es que hay problema, todo depende de quien lo vea así) es que el personaje queda relacionado con la suciedad, pues aunque se bañó y cambió de ropa, siguió curtido.
      Espero te haya sido de utilidad. Cuídate

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